Reflexiones -  6 de Enero de 2019

La Epifanía del Señor.

" Entraron en la casa y vieron al niño con María su madre, postrándose lo adoraron" Mt. 2, 11

Hoy la iglesia celebra la fiesta de la Epifanía del Señor, es la revelación del amor de Dios hecho hombre.

Ante este momento tan trascendente en la historia de nuestra salvación, la pregunta sería, ¿y que tenemos que hacer para seguir el plan de salvación? Porque desde el momento del nacimiento del Hijo de Dios unos los rechazan como Herodes, y otros los acogen.

La respuesta la dan los sabios con una actitud de fe, humildad y de generosidad.

El largo peregrinar al encuentro del Niño Dios los fue purificando de lo que no era Dios, y reconocieron en aquella pequeña criatura al Dios vivo y verdadero.

A medida que se acercan al Nino Dios aquellas almas se vuelven más desprendidas y 

ofrecen con generosidad lo que tienen Oro, para un Rey que dio su vida por nosotros. Incienso porque reconocen al Dios vivo y verdadero en aquella criatura, y Mirra porque era hombre. Como dice el Salmo 71, " Ante él se postrarán todos los reyes y todas las naciones".

Después del encuentro con el Niño Dios "los sabios no regresan por el mismo camino." Aquí nos dan una enseñanza, porque ellos al encontrar la palabra hecha carne" ya no pueden ser los mismos. Como decía el Papa San juan Pablo Il: "Ellos abrieron de par en par su corazón a Cristo", y sin miedo regresaron por otro camino enfrentando la soledad del desierto, con gran paz interior, sabiendo que El señor los amaba, porque como decía Pablo: "los paganos también son participes de la herencia de Cristo".

Pidamos a Dios en la Eucaristía la humildad para agradecer el gran regalo que no tiene precio, a Jesús su Hijo; nuestro Salvador y Redentor y llevemos este regalo de esperanza a los pequeños y necesitados de nuestra comunidad. Amén.