Reflexiones -  20 de Enero de 2019

María les dijo a los sirvientes: "Hagan lo que él les diga". Jn.2, 7

En este segundo domingo del tiempo ordinario celebramos las Bodas en Cana.

En este evangelio quisiera destacar la figura de la excelsa Madre de Dios María Santísima en el primer milagro de su hijo Jesús en una boda, María observa y advierte: "No tienen vino". La madre compasiva y bondadosa con una fe desbordante, confía en la bondad de su hijo y se da el milagro. La petición amorosa de María quizás no coincide con el tiempo nuestro, nuestras expectativas e impaciencia, pero ella si coincide con el corazón de su hijo, amar incondicionalmente a los necesitados. 

María Santísima nos da una enseñanza cristiana la primera: estar atentos para descubrir alrededor de nosotros "cuando falte el vino”. Existen muchas necesidades espirituales, sociales, morales. ¡Hoy falta con desesperación en nuestra sociedad un nuevo sentido de fraternidad, solidaridad! Es un mundo que necesita dejarse visitar y contagiar por la presencia y la alegría de Jesús y su Madre, para no resignarse a leer la realidad cotidiana que les llegan a los sentidos desde los medios de comunicación que a veces se apoderan de sus sentimientos y decisiones.

Otra enseñanza de la Virgen es que adquiramos una nueva sensibilidad para "hacer lo que él nos diga". Cuando te falte el vino de la fe escucha lo que el Señor te dice: "No se turbe tu corazón> Crean en Dios crean en mi" Jn 14,1 pero también nos dice: ¡Animo yo he vencido el mundo! Si te falta el vino de la generosidad te dice: A todo el que te pida, da Lc. 18,1.

Acudamos a la Madre en nuestras oraciones para que despierte en cada uno de nosotros estar alertas a las necesidades del prójimo haciendo con humildad lo que Él nos diga". Recemos un Rosario por las familias y el Respeto a la Vida del no nacido, siendo solidarios con los que defienden este derecho, como dice el lema de este año: "Ser provida es ser prociencia. Porque el ADN de la vida comienza en la fecundación"