Reflexiones -  19 de Agosto de 2018

Quien come de este pan vivirá siempre. Jn. 6,58
El Señor nos sigue hablando del pan de vida en Cafarnaúm.

Hoy quisiera detenerme en la frase: "Vivirán para siempre". Dos veces en este texto Jesús nos habla del más allá que nos aguarda a todos los que comemos su cuerpo y sangre y creemos en El.

Es Jesús el que ilumina a través de su Cuerpo y Sangre el misterio de la muerte y la vida eterna, ¿pero que es la vida eterna? , en un mundo que como dice el P. Cantalamesa: "Ya casi no se habla de la vida eterna . Este debilitamiento de la idea de eternidad actúa también sobre los creyentes, disminuyendo en ellos la capacidad de enfrentar con valor el sufrimiento y las pruebas de la vida. Ese era el motor que impulsaba a los primeros cristianos a dar su vida por Cristo".

El que come de este Pan vivirá para siempre. El que come el cuerpo y la sangre de Cristo recibe la fortaleza espiritual, para nunca perder de vista que somos peregrinos, sino estamos convencidos, es muy difícil tomar decisiones a veces radicales, donde puede estar en juego hasta nuestra vida, un ejemplo los mártires de la fe, la burla de los que nos rechazan por nuestros principios, o la discriminación. Dice el apóstol Pablo: Nuestra angustia que es leve y pasajera nos prepara una gloria eterna. No tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles, lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno". 2 Cor. 4, 18.

Alimentarnos de Jesús el Pan de vida es un estímulo y aliciente para nosotros como comunidad peregrina y fortaleza para dar esperanza de vida eterna. Amen