Reflexiones - 22 de Julio de 2018

En aquel tiempo los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces les dijo: "Vengan conmigo a un lugar para que descansen un poco.... Al desembarcar, Jesús vio una multitud y tuvo compasión de ellos, porque estaban como ovejas sin pastor". Mc. 6,31; 35.

Llegó el verano tiempo de vacaciones, tardes soleadas que invitan a cargar energías para comenzar llenos de alegría dentro de pocas semanas el trabajo pastoral.

También en el Evangelio de este domingo los discípulos regresan de su trabajo misionero. Comunican a su maestro y Señor su experiencia vivida, como lo experimentamos nosotros en la tarea de evangelizar en nuestra parroquia. Que alegría habrá sentido el Señor al oír" que la buena noticia del Reino era acogida" y que sus amigos llevaban sus enseñanzas.

Sin embargo, hay algo que destacar en este evangelio y es que Jesús también se preocupaba por el bienestar espiritual y la salud de sus amigos para que recuperen su "balance", en el trabajo apostólica. "Vengan a un lugar aparte a descansar". Como vemos no era irse de vacaciones a un viaje extenuante y agotador sino "ganar en calidad de vida". "Yo he venido para que ustedes tengan vida en abundancia". Jn. 10,10.

Jesús les invita a descansar y prepararse, espiritualmente para llevar la buena noticia del Reino a su pueblo con compasión, "tuvo compasión de su pueblo".

Las épocas cambian, hoy vivimos en el mundo de la tecnología, pero la necesidad de Dios y de su palabra de consuelo es la misma. Cuando el ser humano no tiene como valor absoluto a Cristo, "anda como oveja sin pastor", a merced de "falsos ídolos", que no llenan el vacío de Dios. Por eso como enviados del Señor estamos llamados a asumir nuestro liderazgo con creatividad, como dice el Papa Francisco en (Misericordiae vultus): "Tengamos compasión como Jesús, que curo lo enfermos, alimentaba al hambriento, sobre todo los signos que hacía con los pecadores, los excluidos, porque todos ellos llevaban el distintivo de la misericordia".

"Ya no temerán ni se espantarán y ninguno se perderá". Jerem. 23, 3.
Termino con estas frases del Papa: "que en nuestras parroquias ...y movimientos donde quiera que haya cristianos, los necesitados encuentren en ellos un oasis de misericordia."