Reflexiones - 29 de Abril de 2018

Yo soy la vid, ustedes los sarmientos, el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante, porque sin mi nada pueden hacer. Jn. 15, 5

Hace pocos días visitaba a unos amigos que tienen unos sembrados de frutas en el sur del Estado, y pude comprobar como cuidaban y mantenían aquellos árboles. Mientras observaba la labor esmerada de aquellos hombres y mujeres me preguntaba. ¿Si nosotros tuviéramos el mismo empeño de construir nuestro mundo espiritual, la fe, igual que construimos nuestro mundo temporal, cuantos frutos lograríamos para el Reino de Dios? "

Hoy el Evangelio de Juan nos presenta a Jesús paseando por los viñedos de la Galilea, y pastoralmente se le ocurre decir: YO SOY la vid verdadera y ustedes los frutos...permanezcan en mi...y yo en ustedes. "La gloria del Padre es que den muchos frutos..."

Dice el Señor: "permanezcan en mi". No es decir solamente soy bautizado, vengo de una familia católica, eso es bueno, pero Jesús insiste en algo más y es que permanezcamos en el "cuando llueve y cuando no llueve, en tiempo de sequía y (en las pruebas de la vida...) Permanecer en Cristo, es compartir "la savia ", la vida divina que la recibimos en el bautizo, por el espíritu de adopción, que como bautizados hemos recibido de Dios y que nos da esperanza , alegría y paz, para llevarla a los demás.

Al final de aquel bonito viaje de primavera en los campos del Sur d la Florida, me di cuenta de que los trabajadores "podaban" el follaje de algunos árboles. Encontré una enseñanza para Evangelizar en este gesto y es que a veces en nuestra vida y en la Iglesia, el Señor permite "podar" lo que es superfluo, lo que no permite la misión esencial de nuestra vocación, dar frutos. "La Evangelización es predicar con autoridad la palabra de Dios que camina como compañera de viaje en medio de las crisis y el dolor, para enseñar y ser canal del don de la gracia y también como acogida que acoge sana y reconcilia a los pecadores con Dios, esa es nuestra identidad recibida del Señor, que nos convoca a ser comunidades evangelizadas y evangelizadoras ". Papa Francisco.

Pidamos al Señor en la Eucaristía, que demos más frutos, unidos a Él, que es la Vida verdadera. "Recuerda sin Cristo no Podemos hacer nada"