Reflexiones -  7 de Octubre de 2018

Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él. Mc. 10, 15

El Evangelio de este día nos habla de recibir el Reino de Dios como un niño. Creo que deberíamos hacernos dos preguntas para sacarle frutos a este evangelio para nuestra vida espiritual. Lo primero es: ¿Que significa el Reino de Dios? y lo segundo. ¿Como podemos

hacernos como niños para recibir este Reino?
Para Jesús el Reino de Dios es todo lo que se opone al mal, y las críticas de Jesús a los Escribas y Fariseos, a veces no era a su doctrina que, por supuesto estaba basada en la Ley de Moisés, sino en la forma en que actuaban y que interpretaban esa ley basados en su interés y el prestigio que podían tributarle los hombres. "Se acercaron unos fariseos y le preguntaron "para ponerlo a prueba”: "Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Esa hipocresía es la que dice Jesús que nos aleja del Reino de Dios. Dice el Señor: "Por la dureza del corazón de ustedes Moisés prescribió esto... Pero lo que Dios a unido no lo separe el hombre". ¿Quién puede vivir y entender el misterio del Reino? "Los que son como niños".
Jesús no se oponía a la ley sino al modo de usar la ley. Los escribas y Fariseos habían convertido la ley en una carga, cuando se suponía debería ser un servicio. "Hacen fardos pesados sobre la espalda de los demás, mientras ellos no quieren empujarlos con un
dedo". Mt. 23,4.

Ser como niños es tratar de construir el Reino de Dios poniendo mi vida en las manos del Señor, como "un cheque en blanco" en tus manos, con toda mi confianza, para que tu pongas, en la cantidad de éxito o la cantidad de fracaso, las experiencias agradables o dolorosas de mi vida tu amor y misericordia. Yo me sentiría infeliz sino caminara como un niño, sino supiera que el Reino del amor eres tú y que tú me acoges como soy en mi

debilidad, y en mi limitación, y el otro hermano también, eso es lo que al final nos hará feliz de vivir en tu Reino, pero también verte en los necesitados, porque ellos son también Reino de Dios sacramento de tu amor. Cuando recibas la Sagrada Comunión pídele al Señor que te haga como niño. Para ver el Reino de Dios en tu vida, en tu familia y comunidad. Amen.