Reflexiones -  14 de Octubre de 2018

"Es imposible para los hombres mas no para Dios. Para Dios todo es posible" Mc. 10,25

Hoy encontramos una pregunta que todos deberíamos hacerla en un momento de nuestra vida, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Lo más importante es que esta pregunta la hace un joven. Para algunos que dicen que algunos jóvenes viven sin inquietudes, aquí encontramos un joven que no se siente satisfecho, y que se cuestiona cual es el sentido último de su vida.

Jesucristo el camino la verdad y la vida, nos dice que "nada es imposible para Dios" y que hay un camino para los hombres y mujeres que quieren hacer su voluntad, por supuesto la propuesta de Jesús es para aquellos que sienten inquietudes; y está basada en los mandamientos: ¿Conoces los mandamientos? Estos son los materiales que nos ayudan a construir "el camino”, que nos lleva en nuestro caminar por la vida a relacionarnos con nuestro Dios y nuestro prójimo y alcanzar la vida eterna.

Sin embargo, Jesús tiene algo más para los hombres y mujeres de inquietudes; “que desean caminar no gatear espiritualmente", en este tiempo hermoso que nos toca vivir. Ahora el Señor le propone algo más radical y liberador. "Una cosa te falta: anda vende lo que tienes da el dinero a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo. Después ven y sígueme ". Propuesta para aquellos que quieren vivir el talante radical del evangelio, cargando la cruz de cada día y sirviendo.

El llamado no significa que Jesús rechaza las riquezas y que la pobreza sea buena. Recuerda que "todo lo que el Señor ha hecho es muy bueno". El seguimiento del Señor lo que requiere es libertad y desprendimiento, es seguirlo por el camino que El hizo primero, vivir como él vivió no podemos estar atados, "no podemos servir a dos señores".

Recuerda, la lógica que nos enseña el Señor en los diferentes estados de vida es ponernos en alerta con profundo discernimiento sobre los "falsos valores" que nos presenta el espíritu de las tinieblas, riquezas, vanagloria y soberbia y de allí todos los pecados y vicios que no pueden llenar nuestras ansias de vida eterna.

Hoy al recibir la Comunión pidamos al Cristo "para quien todo es posible", libertad para optar "por las dos riquezas que nunca desaparecerán el Señor y el prójimo". Papa Francisco.