Reflexiones - 21 de Enero de 2018

El tiempo se cumplió, el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio". Mc. 1, 14

Deseo reflexionar en dos actitudes de Jesús en su vida pública: el anuncio del Reino y el llamado a sus colaboradores.

En el tiempo de Jesús había un profundo estado de alerta, esperando la inminente llegada del Mesías, que restauraría el reino tan esperado. Las expectativas eran: cuando, donde, y como. ¿Serian derrotados los romanos? ¿Entraría triunfante el Mesia-rey en Jerusalén con soldados? ¿O lo haría de otra forma?

Los Esenios un grupo religioso judío, se habían retirado al desierto para purificarse y estar preparados para la llegada. Juan el Bautista predicaba el juicio de Dios, por eso bautizaba como un signo de arrepentimiento a la llegada del Mesías.: el hacha está lista para cortar los árboles de raíz. Todo árbol que no de fruto se cortará. Lc. 3, 9. Sin embargo el Reino de Jesús iba por otros caminos. Jesús veía el Reino de su Padre Dios, como una familia, que abarca a toda la humanidad, incluido nuestros enemigos "amarse los unos a los otros, como yo les amo", "hasta dar su vida por la familia humana para el perdón de los pecados". Esa radicalidad del Reino de Dios como familia, es lo que lo hace "compartir el pan de la vida" en una mesa. La bolsa en común para las necesidades, de las comunidades de Jerusalén. Después veremos este gesto en los primeros cristianos, que se reúnen como familia del Reino, para partir el pan, y darse “el beso de la paz". gesto que en aquella época hacían solo las familias, hebreas.

Jesús llama a sus discípulos a seguirlo no como el Mesías conquistador triunfante no como un vencedor sino la víctima, que da su vida. La verdad y la justicia estarían de parte de su maestro, vencedor, de la muerte y el pecado, y les dirá a sus seguidores; -Quien salve su vida la perderá. Quien pierda su vida por mí la salvará". Mt. 10,39 En realidad lo que Jesús les quería decir a todos los bautizados es:" Cuando no estamos dispuesto a morir por los demás, ya estamos muertos: cuando estamos dispuestos a morir por los demás estamos realmente vivos". Algunos piensan que Jesús vino a poner el mundo al revés, no al contrario lo vino a poner al derecho, si alguno te dice que no es realista o práctico, ya Pablo les aclara a los primeros cristianos, sobre esta nueva sabiduría: "Los judíos piden milagros, los griegos sabiduría, pero nosotros predicamos a un Cristo, crucificado, escándalo para los judíos, locura para los gentiles. PERO la locura de Dios es más sabia que la sabiduría humana.". 1 Cor. 1, 22-23. El mensaje de Jesús para todo el que quiera seguirlo es: El Reino de Dios ya está conmigo; "Arrepiéntanse y crean en la Verdad de mi Reino, vean el mundo como una gran familia en la que yo me hago presente, todos los días hasta el fin del mundo".