Reflexiones - June 2, 2017

"Ven, Dios Espíritu Santo, y envíanos desde el cielo tu luz, para iluminarnos...Sin tu inspiración divina los hombres nada podemos y el pecado nos domina ...". (Secuencia de pentecostés.)

La Santa Madre Iglesia celebra la fiesta de Pentecostés, hoy finaliza el tiempo litúrgico de la Pascua, y comenzamos a partir del lunes el Tiempo Ordinario.

Quisiera detenerme brevemente en lo que significa esta fiesta. Pentecostés significa "cincuenta" días después de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Hoy los cristianos celebramos la promesa de Jesús el Hijo de Dios, que nos envía el Espíritu Santo, para enriquecer nuestras comunidades y nuestras vidas con sus siete dones.

¿Qué es el Espíritu Santo? Es la fuerza que lo transforma todo, por ejemplo, a unos apóstoles cobardes los convierte en valientes mensajeros de la palabra de Dios, con entrega y abnegación.

Ese mismo espíritu ha sido derramado a través de los siglos en la Iglesia. "Porque todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu". 1 Cor. 12,13

Reflexionemos esta semana que significan los Siete Dones en nuestra vida:

Don de Sabiduría. Nos hace saborear con simpatía y convicción que Dios es nuestro Salvador, Redentor, y Santificador. Nos hace sentir gusto por la oración, la Palabra de Dios, y la Eucaristía.

Don de Entendimiento. Se nos da a los cristianos para tener certeza de lo que creemos y enseña el Magisterio de la Iglesia, a la luz del Espíritu Santo, y " ser coherentes con lo que creemos".

Don de Consejo. Muy relacionado a la virtud de la prudencia, para discernir y tomar decisiones, con recta intención.

Don de Fortaleza. Es una fuerza especial para "dar esperanza, y llevar a Cristo adonde los otros dicen no se puede". Así fueron los santos, capaces de resistir y dar hasta su vida, con la fortaleza del Espíritu Santo.

Don de Ciencia. Este don nos ayuda a distinguir el mal espíritu del buen espíritu, lo cierto de lo falso, el "trigo y la cizaña", "la luz y las tinieblas', comenzando en nuestra vida.

Don de Piedad. Este don nos ayuda a sentir un profundo cariño por las cosas del Reino de Dios. Nos mueve a sentir amor por la Santísima Virgen María, el Rosario, la devoción a la Divina Misericordia, y el Santísimo Sacramento.

Don de Temor de Dios. Es un don de cariño, respeto, adoración, donde nos lleva a sentir con esta frase: "Antes morir que abandonarte". "Porque el amor se debe poner más en las obras que en las palabras". San Ignacio.

Te invito en esta semana a reflexionar en la secuencia del Espíritu Santo... Sin tu inspiración Divina los hombres y las mujeres nada podemos, y el pecado nos domina... Amen (Secuencia)