Reflexiones - June 18, 2017

"El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día" Jn 6, 53

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de "Corpus Christi", o la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Esta fiesta proclama la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, con su cuerpo, sangre, alma, y divinidad.

En las lecturas de hoy reflexionaremos en el misterio del amor de Cristo, que se da como alimento de vida eterna.

En la primera lectura del Libro del Deuteronomio encontramos que el Señor les da el "el pan bajado del cielo", el maná, para su caminar por el desierto, hasta "la tierra prometida". Para nosotros la tierra prometida es "la Jerusalén celestial".

Pero también la Eucaristía es símbolo de unidad, ¡qué bien lo dice san Pablo!: "El pan es uno, y así nosotros , aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan" 1 Cor. 10,17. El mensaje después de dos mil años es: que la Eucaristía nos hace ser comunidad compartiendo, la fe en Cristo, y los valores cristianos, de respeto a la vida , defensa del matrimonio y la familia, unidos al Papa y al magisterio de la Iglesia, en un mundo de tanta confusión, y crisis de valores cristiano. La Eucaristía también nos invita a ser: "pan de vida para un mundo, que vive en un "profundo vacío existencial".

Para este mundo en que tú y yo vivimos, el Señor en el Evangelio nos dice: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo...el que come de este pan vivirá para siempre". Algunos piensan a veces solamente en la vida eterna, que, por supuesto es un regalo de Dios, pero aquí hay algo más, y es que cuando usted vive unido a Cristo, en la Eucaristía, ya usted empieza a participar de su vida divina, “y de su fuerza espiritual, que viene de lo alto ", para ayudarte a transformar el mundo, y ser constructor de un futuro mejor, el ejemplo lo tenemos en los santos, y santas, que fueron colaboradores del Plan de Salvación, con humildad, y paciencia heroica.

Te invito en esta semana a visitar el Santísimo Sacramento, y adorarlo. En la misa del domingo, disfruta el encuentro de amistad, y gratitud, con Cristo Eucaristía. pero también pregúntate, ¿compartes su amistad y alegría con otros.?