Reflexiones - February 19, 2017

Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian para que sean hijos de su Padre celestial que hace salir el sol sobre los buenos y los malos... Mt. 5,

En este Evangelio se nos invita a ser portadores del amor. Luce irónico hablar del amor, en un ambiente social donde las noticias diarias de la Tv. nos presentan asesinatos, robos, estafas, y algunas novelas donde ahora "el glamor" es presentar novelas de narcotraficantes donde no se respetan los elementales valores éticos de la teleaudiencia hispana que tienen niños y familia...

¿A qué se refiere la Palabra de Dios cuando nos habla del amor?

Dios nos revela en su palabra, que el ser humano es creado a su imagen y semejanza, pero también está herido por el pecado, que nos hace ser egoístas, y rechazar al hermano.

En el libro del Levítico en el A.T. el Señor nos dice: "No tomes venganza, ni guardes rencor a tu prójimo". Esto era un paso de avance, en un ambiente social donde las venganzas eran de generación en generación. Estas leyes eran en preparación a la llegada de nuestro Salvador Jesucristo, que nos dice: " ama a tus enemigos y has el bien al que te odia…".

Esta lógica que nos plantea el Señor "de amar a los enemigos", choca con nuestras actitudes de pecado. ¿Cómo puedo tratar bien al que me hace sufrir? ¿Cómo respetar al que piensa diferente a mí?

Cuando tengas que perdonar al prójimo, sería muy bueno ejercitar la memoria, y como dice el Papa Francisco: "recordar aquellos momentos oscuros de tu vida, en que el Señor te perdonó. También hacer memoria, te ayuda a ser agradecido y te fortalece el corazón, para cargar la cruz, y perdonar al prójimo. Los cristianos bautizados. "Hemos nacido de nuevo por el agua y el Espíritu Santo" pero sin embargo a veces caemos en el pecado del mundo, "ojo por ojo y diente por diente".

Somos como dice Pablo: "Templo de Dios y el Espíritu Santo habita en nosotros”, 1 Cor. 3, 16. Esto es lo que nos da fortaleza para vencer el miedo, y ser portadores del amor llevando nuestros valores al mundo. El ejemplo lo tenemos en los apóstoles, Pedro de cobarde se convierte en una Roca de la fe, Pablo de fanático perseguidor de los cristianos, en apóstol de los gentiles, que decía: "para mí el vivir es Cristo y morir por Él es ganancia".

Pidamos al Señor a través de la oración y la Confesión, la conversión de cada uno de nosotros.