Reflexiones - January 22, 2017

"El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz" Mt. 4,16

El Evangelio de Mateo nos dice que apareció una "gran luz”. ¿Y qué es la luz? Ya en el libro del Génesis, se nos habla: " ...que todo era un mar profundo cubierto de oscuridad... Entonces Dios dijo: “...que haya luz... Y hubo luz." Gen. 1, 2-3.

Me encanta este relato de luz y tinieblas, donde "la luz brilla sobre las tinieblas". En este pequeño planeta donde vivimos tu y yo, se dan todas las condiciones para vivir, pero también en nuestra historia se vive el dualismo de luz y tinieblas, bien y mal, santos y pecadores.

En el Antiguo Testamento el profeta Isaías lo anunciaba, y Jesús en el Evangelio de Mateo, le da pleno cumplimiento: "El pueblo que caminaba en tinieblas, vio una luz..." ... Esa luz la podemos llamar la Teofanía, la manifestación del Hijo de Dios, hecho hombre.

Cristo en su caminar por este mundo nos lo decía: "Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas...” Jn 8-12. Que bien lo dice el Salmista: "El Señor es mi luz y mi Salvación, a quien temeré”. Si creemos en su Palabra, y su poder sanador, viviremos en su Luz, y se cumplirá en nosotros su plan de Salvación, desde toda la eternidad.

¿Cómo podemos vivir en su Luz? Practicando el amor, la justicia, y la paz. Mientras más cercanos a la luz de Cristo, reflejaremos la imagen y semejanza del que nos creó ". Y en la medida que vivimos más alejados de la Luz del Mundo, Cristo nuestro Señor, entonces seremos más inhumanos, más infelices, es el pecado de las tinieblas, la autosuficiencia, la soberbia... que es el plan del mentiroso: "Serán como dioses..." Gen 3, 5.

Jesucristo "Luz del mundo", se nos manifiesta también a través de los Sacramentos: El Bautismo que nos hace re-nacer a una vida nueva, es la luz de Cristo que vence las tinieblas del pecado original, para que vivamos como hijos de la luz", iluminando a los hermanos que viven muchos de ellos en la "periferia de la Luz redentora".

También Jesucristo se nos manifiesta como Luz, a través del Sacramento de la Confesión. "Cuando pasamos de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz". Creando en nosotros un hombre nuevo "lleno de luz y esperanza". " Se te perdonan tus pecados ...Tu fe te ha salvado. Vete en paz". Lc. 7, 36-50.

Finalizo pidiendo al Señor que el Sacramento de la Eucaristía, nos haga ser Luz para nuestros humanos, recuerda: "Una pequeña Luz puede encender una hoguera...ese es el amor de Dios recibido en la Comunión".