Reflexiones - August 21, 2016

"Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?" Jesús les respondió: "Esfuércense por entrar por la puerta, que es angosta..." Lc. 13, 23-24

Hoy Jesús nos pone como ejemplo de Salvación entrar por una puerta estrecha, y para ese ejemplo utiliza una Parábola. ¿Por qué Jesús utilizo esta parábola en relación a nuestra Salvación?

Quisiera explicarte que el contexto religioso en que hablaba Jesús, era de un pueblo descendientes de Abraham, un pueblo elegido, y guiados por Moisés, que recibieron la ley divina, experiencia religiosa, que les hacía sentirse merecedores de la Salvación., a veces sin cambio de vida.

Quizás esa misma situación la podemos vivir algunos de nosotros en nuestra fe.
Hace años daba unas clases de preparación sacramental a personas muy sencillas, y alguien me decía con cierta ironía, "esas clases son para esta gente que no se han preocupado de conocer a Dios como nosotros de pequeño...en mi casa desde mi infancia yo he oído hablar de Dios ..."

Parece que esa tentación del pueblo de Israel la heredamos todos. Es por eso que Jesús nos corrige con compasión, y nos dice que la Salvación no es un derecho de "señorías" sino de conversión, es tratar de entrar por la puerta estrecha, Cristo nuestro Salvador". ¿Cómo lo haremos? Bueno yo siento que lo importante no es cuanto sabemos del Señor, "lo que importa es que Él sea el centro de nuestra vida". Hay que comprometerse a vivir con sus valores, en la familia, a la hora de tomar decisiones que pueden afectar el bien social, de tus hijos y de las futuras generaciones, y sobre todo si estas consienten que el Señor te ama, y que hay que pagar un precio por, siendo coherentes con lo que creemos en un ambiente de crisis antropológica, recuerda: "nadie puede responder por ti".

Todos somos elegidos para entrar por la puerta estrecha. "Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua...hasta los que no han oído hablar de mi ni han visto mi gloria" Isa. 66, 20-21. Incluye a los pecadores públicos que saben que han ofendido a Dios, como a los que se auto justifican de un modo farisaico y niegan su complicidad con el pecado.

En la Constitución Lumen Gentium se les exhorta, también a los esposos y padres cristianos, “a trabajar en el campo del Señor con frutos abundantes, inculcando la doctrina cristiana y las virtudes evangélicas a los hijos amorosamente recibidos de Dios. Ejemplo parecido lo proporcionan de otro modo quienes viven en estado de viudez o de celibato por el Reino, los cuales también pueden contribuir a la santidad de vida y a la actividad de la Iglesia...y el Dios de toda gracia, que nos llamó a su eterna gloria, en Cristo Jesús, después de un breve padecer, los perfeccionara y afirmara, los fortalecerá y consolidara." Const. Lumen Gentium Núm. 5, 41

Pidamos al Señor en la Comunión de la Misa Dominical que nos aumente la fe, recuerden la puerta estrecha es una invitación a ser coherentes en vivir el mensaje de Cristo, en nuestro ambiente social, y familiar.