Reflexiones - August 14, 2016

"He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuanto desearía que ya estuviera ardiendo! Lc. 12, 49

Una tarde de verano caliente, de sol brillante, y de un bello atardecer, dos jóvenes conversaban sobre cómo atraer personas a la Iglesia, y uno de ellos decía: "Bueno no es necesario ser tan directo, uno a veces tiene que hacerse de la "vista gorda", y así quedar bien, yo no me busco problemas con nadie". El otro joven contestó: "yo no ofendo a nadie, y trato de ser inclusivo no exclusivo, pero digo la verdad de Cristo. Si para quedar bien con todo el mundo, él hubiera actuado como tú dices, Jesús se hubiera muerto a los cien años, y no hubiera sido asesinado en la cruz, por nuestros pecados.

Las palabras de este joven me hicieron conectar con las palabras del Evangelio. Jesús dijo a sus discípulos: "He venido a traer fuego a la tierra...y cuanto desearía que ardiera”. Si Jesús hubiera vivido en tiempos del Papa Francisco nos repetiría: "Armen lio, con recta conciencia.

Lucen fuertes las palabras de Jesús, pero el fuego al que se refiere, es la gran propuesta de Salvación, que él nos hace. Hay muchos que desearían que el mensaje de justicia y de salvación estuviera desconectado del cambio de vida, y guardan silencio ante leyes injustas en contra de la vida del niño por nacer, y las ideologías que tratan de destruir la institución de la familia. Algunos dicen: " es mejor callar para no ofender. y lo peor sería cerrar los ojos y refugiarse en una religiosidad sin compromiso cristiano olvidando lo que nos dice la segunda lectura de hebreos: “. corramos la carrera que tenemos por delante, fija la mirada en Jesús, autor y consumador de nuestra fe. El en vista del gozo que se le proponía, acepto, la cruz, sin temer su ignominia...Mediten, pues el ejemplo de aquel que quiso sufrir tanta oposición de los pecadores, y no se cansen ...”. Heb.12, 1-3 Recuerda Jesús es el valor absoluto, aunque tengamos que sufrir por él.

Hay muchos hombres y mujeres que se han dejado "quemar por el fuego del amor de Cristo, luz del mundo. Te recuerdo la persecución de muchos cristianos que en Siria están siendo martirizados por su fe.

San Maximiliano Kolbe, lo asesinaron los nazis dejándole morir de hambre y de frio en el bunker de la muerte, por salvar la vida de otro hermano, en el campo de concentración.

Más reciente el sacerdote francés el Fr. Jaques Hamel párroco de la Iglesia de St. Etienne de Rouvray, Francia, fue degollado hace unas semanas por grupos terroristas por defender su feligresía.

Te propongo en esta semana de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo, orar a la Madre imitando su ejemplo de entrega y esperanza, ella es consuelo para los que sufren "en este valle de lágrimas”, como dice la letanía del rosario: Ella es la "Reina de los mártires, y madre de la Misericordia".

Recemos el Rosario a la Virgen María en familia y pidámosle que interceda ante su Hijo por la justicia, la paz, y que el fuego del amor se derrame entre los jóvenes, que buscan la coherencia en su compromiso cristiano.