Reflexiones - July 17, 2016

"Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, una sola cosa es necesario. María escogió la mejor parte, y nadie se la quitara". Lc. 10,41

Hoy el evangelio nos presenta a Jesús visitando a dos amigas, Marta y María, dos seguidoras de Cristo, dos personalidades diferentes, una era extrovertida y la otra tenía una personalidad un poco introvertida.

Sus personalidades se complementaban en el trabajo por el Reino de Dios, y buscaban en su vida espiritual a través de la oración el equilibrio de lo externo (el hacer) con lo interno., (el ser). ¡Bonita enseñanza para los grupos del apostolado!

La personalidad de Marta es la de ejecutar, ella toma la iniciativa, es la que invita y sirve, está pendiente de los detalles de su maestro, y parece que "por un momento se le olvida, y también a nosotros, que solo "el hacer" nos desgasta y nos puede hacer perder "el focus", sobre qué es lo más importante". "Marta, Marta, andas muy preocupada por muchas cosas, María escogió la mejor parte".

Sin embargo, Marta es la que sale al encuentro del Señor, cuando muere Lázaro para decirle: "Sé que todo lo que le pidas a Dios, él te lo concederá". Una mujer de fe.

Preguntémonos que significa para ti y para mí las palabras de Jesús a Marta, "María escogió la mejor parte, y nadie se la quitara".

Me viene a la memoria una enseñanza de Ignacio de Loyola en los ejercicios espirituales que decía: "hay que ser contemplativo en la acción".

Marta y María son dos personalidades diferentes pero enriquecidas con la oración y la vida contemplativa son indispensables para servir al Señor, "ellas tratan de ver en todo lo que hacen, la presencia y la voluntad de Dios".

A María su vida interior le hace reconocer la necesidad de acercarse a los pies del maestro para aprender de Cristo. "Palabra de Vida Eterna”. "La plenitud de vida se da por medio de Cristo.". María también llora por la muerte de su hermano Lázaro, y se postra a los pies del Señor implorando por su hermano. "Jesús al verla llorar, profundamente conmovido llora también".

La enseñanza de Jesús en este evangelio es que no importa que tengamos diferentes personalidades lo importante es llenarnos de Él, a través de la oración, y la Comunión, con momentos de reflexión y meditación, para salir después a evangelizar, y trabajar en nuestra familia y comunidad por el Reino de Dios. Recuerda esta frase: "cansados sí, pero desgastados y sin vida espiritual no".