Reflexiones - July 3, 2016

"...los envío como ovejas entre lobos" Mt.10,16

El evangelio nos presenta el envío de Jesús a los discípulos para anunciar la buena noticia de la salvación, que no es basado solamente en el poder de los medios humanos, sino en su vivencia de comunión de vida con El, que les ha trasformado el corazón. Salen alegres al anuncio de la liberación del pecado y la salvación. Sin embargo, el Señor les dice que la evangelización no está basada en sus fuerzas y les alerta de los obstáculos del mal.

Los envíos como ovejas entre lobos".

Hoy la Iglesia sigue experimentando esa terrible realidad. Vivimos en un mundo donde se persigue a los cristianos, ej. Siria, Irak... y en muchos países con diferentes ideologías ..., y un relativismo moral, como decía el Papa Benedicto XVI,donde se quiere experimentar todo, pero no se asumen responsabilidades... " También existe el irrespeto a la vida del no nacido, y la eutanasia, donde aquellos que llevan el mensaje de justicia y salvación para todos, se sienten a veces " como ovejas entre lobos".

Jesús conoce la conciencia del ser humana y nos enseña que unas veces el mensaje de salvación será bien recibido, otras veces será rechazado, o tergiversado, cuando ese mensaje vaya en contra de intereses e ideologías no cristianas... Sin embargo, la Iglesia tiene más de dos mil años de fundada, nos asiste en la nueva Evangelización la luz del Espíritu Santo, para iluminar las familias y evangelizar un ambiente social

que busca desesperadamente una palabra de aliento y de compasión cristiana.

Deseo recordarte que las lecturas de hoy también nos dan un mensaje de esperanza para " seguir al Señor por el camino que el transito primero, y vivir como él vivió". Si te fijas en la primera lectura, Isaías nos dice:" anuncien alegría, porque el mensaje que anunciamos es el del amor”, se insiste en que reconozcamos que todo lo que hacemos es por amor al Señor, " y que sin El nada podemos hacer". En la segunda lectura Pablo nos dice, que cuando yo vivo esa radicalidad en el amor a Cristo, entonces mi gloria y mi trabajo" es seguir a Cristo Crucificado" que me fortalece a través de la oración en la evangelización, para consolar a tiempo y destiempo.

Pidamos al Señor en la Eucaristía esa fortaleza espiritual, que tanto necesitamos para trabajar con amor por el Reino de Dios, pese "a las acechanzas de los lobos, que es el mal ". No tengan miedo, "somos hijos muy amados del Padre. y nuestros nombres están inscritos en el Reino de Dios".