Reflexiones - June 12, 2016

...Jesús le dijo a la mujer: -Tu fe te ha salvado, vete en paz. Lc 7, 50

Parece que siempre que invitaban a Jesús a cenar la comida terminaba en indigestión para algunos, y de bendición y salvación para otros.

En la Palabra de Dios de este domingo, un fariseo llamado Simón, muy conocido porque su nombre aparece en el Evangelio, invito a comer a Jesús en su casa, pero cuando empezaron a llegar los discípulos de Jesús, la acogida no fue muy calurosa, al extremo que ciertas reglas de hospitalidad se le "olvidaron".

Sin embargo, el evangelio nos enseña que cada gesto de Jesús, cada contacto de Jesús con el ser humano está dentro del plan de Salvación, porque "somos únicos e irrepetibles". ¿Allí en medio de la cena, apareció como dirían algunos “una intrusa”, “llega la fiesta y se coló” sin invitación y se desencadeno la tormenta, quizás el dueño pensó, pero como se atreve?”. No sabemos si entro cordialmente o dio su pequeño empujón o quizás la conocían, y ella los conocía, y prefirieron dejarla entrar... ¿Pero quién era esta persona? Quizás había escuchado a Jesús, se había sentido mirada, impresionada, había sentido por primera vez esperanza, y venia agradecida "a darle las gracias". No se corta el pelo como señal de penitencia, sino que lo usa para dar gloria a Dios, porque se siente amada, y enjuga con perfume y besa los pies " del que lleva la buena semilla de la salvación a las ovejas perdidas de Israel".

Hay dos reflexiones para nuestra vida espiritual. A Simón el fariseo lo visito el Hijo de Dios, y el piensa mal de Jesús: "Si este fuera profeta, sabría qué tipo de mujer lo toca. es una pecadora". Este hombre es el reflejo de los que piensan mal, y actúan mal. Sin embargo, Cristo lo enfrenta con la verdad, buscando un arrepentimiento: Simón tengo algo que decirte: cuando llegue a tu casa tu no me distes el beso de la paz.... Sin embargo, esta mujer no ha dejado de besarme los pies...Te aseguro que tales muestras de amor es reflejo de su arrepentimiento por sus muchos pecados. Entonces le dijo a la mujer "tus pecados te son perdonados.... " La primera fórmula de absolución, “Tú fe te ha salvado vete en paz".

Dos personas ante Jesús, uno se queda en sus malos pensamientos juzgando, y murmurando. A Simón "se le perdona poco porque no se consideraba pecador". La mujer se reconoció pecadora y lo manifestó " ha demostrado mucho amor”. Esta mujer nos da a todos un ejemplo de humildad y un profundo y sincero arrepentimiento, mediante las obras de misericordia que practico con su Salvador. Pidamos al Señor la humildad de reconocer nuestras faltas, y reconocerlo a Él, en todos los que sufren en nuestra Comunidad, con nuestras obras de Misericordia.