Reflexiones - April 3, 2016

La paz este con ustedes…Recibid el Espíritu Santo. A quienes les perdonen los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengan les quedan retenidos.

Jn.20, 21-23

Una joven que se preparaba para los sacramentos me decía que estas palabras del Evangelio le habían acercado a la confesión, porque su papa le decía cuando pequeña que uno "se confesaba con la almohada".

En este Segundo Domingo de Pascua encontramos en el Evangelio la aparición de Jesucristo a los discípulos con una encomienda: "Como el Padre me envió, así los envió yo,”” Con el mismo poder para perdonar los pecados".

Jesús resucitado también les ofrece su Paz. "Mi paz les dejo mi paz les doy, no la doy yo como la da el mundo" Jn. 14,27. Jesús les trae la paz del corazón a sus discípulos para llevarla a todos los que se acercan arrepentidos al Sacramento de la Confesión.

Es la paz que se recibe " al acoger la Misericordia de Dios en nuestra vida, reconociendo nuestras culpas, arrepintiéndonos de nuestros pecados. Dios mismo con su palabra y su Espíritu descubre nuestras faltas, sitúa nuestra conciencia en la verdad sobre sí misma y nos concede la esperanza del perdón". Catec. # 1846-48

Sabemos que el pecado nos quita la paz, porque el pecado es la increencia, es lo contrario de la fe. El ser humano no ha sido creado para vivir en el pecado sino en la gracia de Dios,

Este Domingo celebramos la Divina Misericordia, recuerda, " que Dios es misericordioso y nos ama a todos, y cuanto más grande es tu pecado, tanto más grande es el derecho que tienes a Mi misericordia".

(Diario 723), " y recuerda que la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil" (Diario 742).

Pidamos al Señor, la paz fruto de una humilde y sincera Confesión, y el compromiso de llevar esa bendita paz y misericordia de Cristo a tantos corazones que lo necesitan en nuestra familia, y comunidad.