Reflexiones - February 14, 2016

…le mostró en un instante todos los reinos del mundo, y le dijo: …Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo......Jesús le contestó: -Está escrito: "Al Señor tu Dios adorarás y a él solo darás culto". Lc. 4, 5-8

Comienza este primer domingo de Cuaresma, con las tentaciones de Jesús durante cuarenta días en el desierto. En la vida de Jesús el "mentiroso", el enemigo de Dios trata de apartarlo del absoluto en su vida, su Padre Dios, y por eso utiliza las tentaciones con que ataca a los seres humanos, poder, vanagloria, y soberbia.

Hay algunas cosas a destacar en estas tentaciones, el Mal siempre insinúa. A veces pensamos que el Mal intenta con nosotros una guerra abierta, y no es así. Ordinariamente no intenta vencer sino convencer. " Si eres Hijo de Dios... dile a estas piedras que se conviertan en pan... " Hoy quizás muchos piensen que no es mala idea, dar de comer a los pobres”, “pero pan sin Dios, no puede ser feliz el hombre”. Siempre que escucho las tentaciones del mal, recuerdo lo que decía mi abuela: "El Mal y los sistemas ateos son muy parecidos en que presentan pequeñas verdades para decir grandes mentiras ". Las tinieblas a veces se revisten de "ángel de luz" y nos ofrecen un paraíso para deslumbrarnos: - "Te daré el poder y la gloria, si me adoras"

Jesús no le contesta directamente al enemigo de Dios, sino utiliza las Escrituras para responderle. Esta escrito. "No solo de pan vive el hombre". El verdadero pan del cielo es más que una comida, la dignidad de ser hijo de Dios, y el poder del evangelio es más que un poder económico o político: "Al Señor tu Dios adoraras y a él solo darás culto”. Lc. 4, 8

Lo que Jesús nos ofrece a todos es la obediencia al plan de Dios y como dice Pablo a los Romanos: Por la fe del corazón llegamos a la justicia, y por la profesión de los labios, a la salvación. Rom.10, 11.

Te invito en esta semana a que reflexiones sobre que tentaciones sientes que afecta tus valores éticos, y como afecta el compromiso que todos adquirimos con el Señor en nuestro bautismo.

Quizás la Cuaresma sería una buena oportunidad para ayunar un día por los que pasan hambre, en diferentes países, a veces no muy lejos de nuestra patria, y cuando compres tus alimentos, acuérdate de los pobres de la Parroquia.