Reflexiones - December 25, 2016

El ángel les dijo: "No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría
en el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontraran al niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre". Lc. 2, 10-11

Hace pocos días leía en la parte trasera de un automóvil, un letrero que decía: "Soy único e irrepetible".

Hoy en el nacimiento del Hijo de Dios, me viene a la mente esta frase. "único e irrepetible", esa es la buena noticia del Dios nos creó a su imagen y semejanza, "y nos amó tanto, que envió a su Hijo único, para que todos los que creemos en el tengamos vida eterna". Jn 3,16

La salvación nos vino por este niño frágil, envuelto en pañales y en un pesebre, "Él es único e irrepetible", sus huellas, sus genes, su mente, su corazón, su amor, su cuerpo, sangre alma y divinidad, se encarnaron en el vientre de una madre, María, concebida sin mancha de pecado original.

Celebramos el misterio de “Dios que abandono su grandeza y nos amó hasta el extremo", corriendo el riesgo de encarnarse en nuestra humanidad, y de sufrir por nuestra salvación".

Sin embargo, esa buena noticia de Salvación, fue recibida con alegría por humildes pastores, los magos, y algunos habitantes, porque el Misterio de la Encarnación se dio en la humildad de un pesebre. Hoy también esa "gran alegría única e irrepetible" puede quedar oscurecida y nos ser escuchada entre tanta extroversión.

Para aquellos que tratan de escuchar con humildad y sencillez de corazón, esta noche se convierte en una buena noticia de Amor y agradecimiento, a ti que eres nuestro Salvador, y una invitación para que llevemos esa buena noticia de Paz y Salvación a los hermanos que se sienten solos. Quizás el único evangelio que en esta noche van a escuchar algunos es el ejemplo de nuestra vida, lo que ha hecho en nosotros “El único e irrepetible, mi Señor y Salvador.

En esta noche le presentamos a María nuestro pobre corazón, vacío y silencio para que su Niño pueda llenarlo de Humildad, Esperanza y Caridad. Recuerda que en esta noche solo entran en la cueva de Belén los que bajan la cabeza ante el misterio del único e irrepetible amor de Dios.

Pidamos en la Comunión, ser portadores de esa alegría cristiana, llevando una vida sobria, y coherentes con lo que” El único e irrepetible" nos trajo, nuestra Salvación.

Muchas Felicidades