Reflexiones - December 18, 2016

"José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la

criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo". Mt.1, 20

Siempre que escucho este evangelio de José y María me conforta el saber que el sentido común siempre estuvo presente en sus vidas aun cuando participaban en el plan de Salvación.

En las dos manifestaciones del ángel se notan preguntas. En la virgen María la madre de Cristo: ¿Cómo va a ser esto no conozco varón? En José ¿Cómo voy a vencer los obstáculos? La respuesta del Ángel es: "no temas reconocer a este niño, integrarlo a tu estirpe, porque esto es obra del Espíritu Santo ". José nos da un ejemplo de serenidad, humildad, y fe para responder a la misión que le da el Señor.

Después vendrán otros momentos en que tendrá que dejarse conducir por el Señor,

a una tierra extraña, a una cultura diferente a un idioma diferente, y sobre todo muy pobres, donde como dice el Papa Francisco:

"Ese no temas, siempre lo oirá la familia de Israel. No temas tomar tu cruz y seguirme. No temas, anímate porque la fuerza la recibes de mí, y sobre todo vive con alegría, esperanza y humildad. "

José entra en el Plan de Salvación, con una función. Es el custodio y guardián del Hijo de Dios, nombrado expresamente por nuestro buen Dios y Señor.

Pidamos a San José imitar su humildad y fidelidad a Dios, sabiendo que, en nuestras luchas, el Emmanuel, el Dios con nosotros, el Redentor de la humanidad camina con nosotros, al igual que camino con El. Aquí te dejo esta oración para el Adviento.

Jesús María y José, protégenos durante nuestra vida terrenal para que todos unidos en esta espera, podamos estar contigo en el cielo, junto a la Iglesia triunfante. Amen