Reflexiones - November 27, 2016

Manténganse ustedes despiertos, porque no saben a qué hora va a venir su Señor". Mt. 24, 42

Visitaba a una anciana para llevarle la Comunión y siempre me decía esta frase: "Que rápido ha pasado el tiempo, todo ha sido como un sueño".

Al comenzar el primer domingo de Adviento del Ciclo A, el evangelio nos presenta esta frase: "Estén despiertos porque no sabemos la hora en que nos visite el Señor”. Jesús nos recuerda a todos que la vida pasa muy rápido. y como decía Pablo a los Romanos: Nuestra salvación está más cerca ahora que al principio" ROM. 13, 11.

El Adviento es un tiempo de gracia, de preparación, de mirar cómo hemos vivido este año, mirándonos a nosotros mismos, sobre todo nuestras actitudes, y reconocer si el Señor ha sido el centro de nuestra vida.

Hay muchas personas que viven en un mundo irreal, desconectados de la realidad. Decía Calderón de la
Barca famoso escritor español del siglo XVII esta frase: "La vida es sueño", y sobre todo cuando se mira atrás como decía la anciana que yo visitaba, y descubrimos que nuestra vida ha pasado sin dejar huellas de amor cristiano.

Este tiempo de Adviento es un tiempo muy importante para retomar el camino, recordándonos que Dios es nuestro Padre, y nosotros somos criaturas llenas de grandezas, pero también de miserias, "que necesitamos, que el Señor nos ensene sus caminos, para andar por sus senderos" Isa. 2, 3.

Una buena pregunta seria, ¿cómo me preparo en este adviento, estoy realmente despierto para su visita?

Yo siento que estar despierto significa quizás dedicar 15 minutos al día en oración, y tratar de ver su presencia, practicando la paciencia en este tráfico inhumano de Miami, me decía una joven que le ha ayudado en el trafico llevar al lado de pasajero a Jesús, y conversar con él, y escucharle. Para otros puede ser rezar el rosario, por familiares y amigo. Quizás tener una cortesía una delicadeza, en un ambiente a veces donde no abunda la compasión ni la caridad.

Se me ocurre que estar despiertos es como nos sigue diciendo Pablo en la carta a los Romanos: Es revestirse de la luz, Cristo nuestro Señor.

Reflejar la luz de Cristo con el testimonio de vida en lo que hacemos, eso es estar despiertos, para que los agobios y los enredos de este mundo no nos mantengan dormido a su venida. Vamos a pedir en la comunión un profundo discernimiento espiritual para "purificar nuestras intenciones", hay muchas actitudes nuestras para con el prójimo, que a veces no llevan una recta intención. En este Evangelio Jesús alerta a sus discípulos que no estén dormidos como muchos contemporáneos suyos, tratando de desviar su mensaje de salvación a sus propias conveniencias, buscando reconocimiento, pero no entrega y sacrificio. "Por eso ustedes estén despiertos porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen".