Reflexiones - October 9, 2016

"Jesús maestro ten compasión de nosotros" Lc. 17, 12

El Evangelio nos presenta la curación de los diez leprosos. Este texto del Evangelio de Lucas se enriquece con la primera lectura que nos habla de la curación de Naamán el jefe del ejército sirio, un pagano que encuentra en la Misericordia de nuestro Dios su sanación, y su conversión, y en muestra de su agradecimiento le dice a Eliseo: ...construiré un altar al Señor, tu Dios pues a ningún otro dios volveré a ofrecer más sacrificios".

También en el Evangelio de esta semana encontramos diez leprosos. ¿Quiénes eran estos hombres?, no era como en el caso de la primera lectura un hombre importante, ellos eran gente humilde que lo habían perdido todo, economía, familia y amistades, eran unos marginados de la sociedad, "eran llamados impuros". Sin embargo, la fe y la esperanza vuelven a jugar un papel importante frente al fatalismo de resignarse a su enfermedad pensando que nada se podía hacer. Jesús camino de Jerusalén se encuentra con ellos. Jesús vio en aquellos rostros el sufrimiento, y en el plan de salvación estaba la "compasión". Ese gesto de compasión se traducía en "liberar a la gente de su sufrimiento".

Fueron liberados de su enfermedad, pero solamente de los diez leprosos sanados, regreso "un extranjero a dar gloria a Dios". Por eso Jesús le dijo al Samaritano: "Levántate y vete. Tu fe te ha salvado".

Este hombre agradecido es sanado y salvado, y como diría un amigo, "se sacó el premio gordo del loto", y por supuesto que el premio que le da Jesús es mucho más, es la vida eterna. Recuerda: "el ser humano agradecido tiene un lugar especial en el corazón de Cristo".

También en esta afirmación de Jesús: "tu fe te ha salvado" hay algo que quisiera destacar, y es que el pecado y el perdón, en el pueblo de Israel se entendía como una deuda con Dios, contraída por uno mismo o por un antepasado como consecuencia de alguna falta contra la ley. De este modo estos hermanos vivian en un estado permanente de pecado o de deuda para con Dios, y nadie se atrevía a tener contacto con ellos como medida de higiene y por otro lado para no contaminarse, por su pecado. Recuerden la famosa frase de los apóstoles y el ciego de nacimiento: "Quien peco este o sus padres para nacer ciego”. Respuesta de Jesús: "ni este ni sus padres, nació así para que el poder de Dios pudiera manifestarse en él." Jn. 9, 2

Yo siento que cuando Jesús perdona incondicionalmente o libera del poder del mal, el está olvidando todo el pasado de la persona, lo único que se necesita es la fe, y el arrepentimiento: "Levántate tu fe te ha salvado". Profunda enseñanza que nos da Jesús sobre la compasión y la solidaridad, para el que sufre víctima de la enfermedad y
del pecado.

Deberíamos preguntarnos al recibir la comunión en este día. ¿Cómo practico yo la compasión y la solidaridad con el que sufre? ¿Me conmueve el sufrimiento de mi hermano-a? ¿Trato de ayudarles para que puedan encontrar al Señor? ¿Cuándo oras das gracias al Señor por tantas bendiciones, familia, salud..., y la fe regalo de Dios?