Reflexiones - January 24, 2016

Me han enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor. Lc. 4, 18-19.

El Evangelio nos dice que Jesús el Sábado en la Sinagoga de su pueblo de Nazaret lo llamaron para que leyera las Escrituras, y por supuesto que las explicara. El pasaje que tomó el Señor fue del profeta Isaías. Es en este momento en que Jesús explica cuál es su proyecto de salvación, para su pueblo Israel, y para todos los hombres del mundo. Jesús les dice que el "ha sido ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva".

¿Quiénes son los pobres? Los pobres son los que no conocen la Misericordia del Señor. En nuestra ciudad hay muchos pobres que están "cautivos" de sus egoísmos, superficialidades. Hay otros que están "ciegos" porque viven solamente como dice el Papa Francisco "replegados mirándose a sí mismo", yo diría en sus "torres de marfil", desconectados del "real world".

El Señor nos dice: “he venido a dar libertad a los oprimidos". Hay muchas personas que viven oprimidas por la soledad, la droga, el sexo desenfrenado, el miedo de los ancianos, y el "bully" contra ellos, no solo contra los niños en las escuelas, también en los ambientes sociales....

Pero tenemos una buena noticia. Jesús nos trae un "año de gracia". Que bien nos explica el Papa Francisco, en la Bula del Jubileo de la Misericordia cuando dice: La predicación de Jesús se hace de nuevo visible en las respuestas de fe que el testimonio de los cristianos estamos llamados a ofrecer. "El que practica misericordia que lo haga con alegría" Rom.12,8

Finalizo con estas frases del Papa: "Abramos nuestros ojos para mirar la miseria del mundo, las heridas de tantos hermanos privados de la dignidad...que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia. Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de Misericordia corporales y espirituales...para despertar nuestras conciencias..."

Cuando recibas la Comunión pregúntate, ¿cómo puedes llevar "la Buena Noticia”, y las obras de misericordia corporales, y espirituales, a los que están alrededor tuyo?