Reflexiones - January 17, 2016

"La madre de Jesús le dijo: -Les falta el vino. Jn .2, 3

Hace algunos años estaba de visita en Israel, y vi una caravana de carros, unos detrás de otros por el desierto, le pregunte al guía, ¿quiénes son y a dónde van? Me explicó que era una boda y que llevaban alimentos y bebidas para varios días, porque era muy importante que no faltara nada durante los "varios días que duraría la fiesta".

En este 2do. Domingo del Tiempo Ordinario, el Evangelio de Juan nos presenta el primer milagro de Jesús junto a su madre María en una boda. Sería bueno hacernos esta pregunta: ¿Para qué vino Jesús al mundo? la respuesta seria "pues para sálvanos del pecado original".

Si leemos el libro del Génesis veremos que el pecado entro en el mundo a través de la desobediencia de una familia al plan de Dios. Pues era lógico que cuando Cristo el Hijo de Dios trajera la gracia de la Salvación al mundo, y empezara por la familia, recuerden que fue en una familia donde Cristo vivió su vida oculta, por eso a su Madre no le era indiferente la necesidad de aquella pareja. "Falta el vino", Jn.2,3. María nota el problema, ella sabe de necesidades, ella conoce su pueblo, su cultura, no vive " ajena a las necesidades de su prójimo", ella vivía con sus ojos muy abiertos, pero Jesús le recuerda "que su tiempo no ha llegado". Sin embargo, la Madre sabe que en su Hijo el amor y la compasión supera "el cronos, del tiempo " y se da el milagro.

¿Cuál es la enseñanza para nuestra vida espiritual? Que Jesús estará siempre presente en nuestra familia, si los invitamos, y lo dejamos actuar. Su madre y sus discípulos son signos de la presencia de la Iglesia.

Por eso un matrimonio católico se celebra en la Iglesia, no en un parque, ni en una playa, somos parte de la Iglesia por el Bautismo. También en el Sacramento del matrimonio, recibiste la "gracia que no se agota", es el vino nuevo de la alegría y de la fe, que te fortalece para cargar cada día la cruz del trabajo, y tener una buena relación matrimonial, y sobre todo la sabiduría para educar a los hijos teenagers . Recuerda que un día se juraron ser fiel” en las alegrías y las penas, salud y enfermedad, todos los días de tu vida”. Si te escasea " El vino "del ser fiel a tu compromiso matrimonial pídele a María que interceda ante su Hijo.

También al recibir la Comunión pregúntate si te preocupas por las necesidades de tantas parejas jóvenes y no tan jóvenes que “les falta el vino” de las buenas relaciones familiares, ¿las apoyas? ayudándoles a participar en un Encuentro Familiar, o un Impacto de Familia, o dándoles tú, o buscando quien les puede dar un buen consejo matrimonial.