Reflexiones - September 6, 2015

..Decían: “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos" Mc.7,37

En la curación del sordo mudo, Cristo se hace presente en un territorio pagano, la Decapolis y allí anuncia la buena noticia del Reino de Dios, cumpliendo la llegada de la época mesiánica. El Señor se identifica con las limitaciones de la naturaleza humana destruyéndola. "..Le toco la lengua. Y mirando al cielo suspiro y le dijo: - Effeta (ábrete)"

Como vemos Jesús hizo más que el gesto que le pedían de imponerle las manos, sino que le toco los oídos y con la saliva le toco la lengua. ¿Por qué Jesús hace este gesto?

Jesús quiere dejar claro una vez más en la curación del sordo, que no era un

"castigo" por su pecado o los de sus antepasados, y menos que era "impuro".

También quería con este gesto no solo devolverle la salud sino integrar a la comunidad, a una persona que la tenían "excluida".

Este es el punto que quisiera reflexionar con ustedes brevemente.

¿Quiénes son los excluidos hoy?

Hay muchos ancianos excluidos dentro de las familias que nadie le escucha ni los atiende, muchos familiares son sordos y mudos a su soledad. Hay muchos niños excluidos que papa y mama no tienen tiempo para escucharlos, lo mismo en la relación de parejas. Hay " muchas voces " del mundo acelerado en que vivimos, que no deja escuchar al otro.

Hace anos recuerdo que se graduó un niño de high school, y el padre le regalo un automóvil del ano y le dijo: ¿qué te parece? El niño le contesto: "gracias papi, pero te agradecería mucho más si me hablaras y me escucharas una hora al día".

Te invito al recibir la comunión, pedirle al Señor que te abra los oídos y la lengua para escuchar su voz en las necesidades, de los que te rodean, y ayudar a otros dando aliento, inspiración, sanidad y salvación.