Reflexiones - August 30, 2015

"Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mi" Mc.7,6

Esta semana las lecturas de la Palabra de Dios destacan dos actitudes de cómo nos relacionamos con Dios.

La primera actitud son los ritos de purificación por ejemplo, lavarse las manos antes de comer, para nosotros hoy en día tiene sentido en cuanto a la higiene, pero en cuanto a mi relación con Dios no nos dice mucho... Todos esos ritos externos y muchos otros como puros, e impuros se había convertido en rituales manipuladores y a veces deshumanizados. “el culto que me dan esta vacío porque la doctrina que ensenan son preceptos humanos" Mc. 7, 7. Dentro de esa misma actitud se encontraban los fariseos con sus prácticas religiosas, que consistían en ayunos y rezos, ¡que no eran malos!, Jesús también lo hacía, pero se podían convertir en ritos externos. "Fariseo ciego, limpia primero por dentro el vaso, para que también por fuera quede limpio.” Mt. 23,26.

La segunda actitud de cómo debe ser mi relación con Dios, nos la presenta el apóstol Santiago en la segunda lectura: “la religión pura e intachable a los ojos de Dios es esta: Visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones …” Como ves no hay que aislarse de las necesidades del hombre, tenemos que poner nuestro corazón en las necesidades y la conversión del mundo. Por eso debemos trabajar a nivel parroquial en La Nueva Evangelización. El mismo Santiago nos dice: "no os limitéis a escuchar la palabra de Dios, engañándose ustedes mismos..." La medida de cómo me relaciono con el Señor es si tengo mi corazón abierto a las necesidades de mis hermanos.

Pidamos al Señor en la Eucaristía que su palabra nos cambie el corazón para que nuestras prácticas externas se relacionen con lo que creemos. Recuerda lo que dice el Señor: "allí donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón" Mt. 6, 21.

Te dejo con un pensamiento del Papa Francisco: “...ser fiel a la palabra de Dios exige un total cambio interior que el Evangelio designa con el nombre de metanoía, una conversión radical, una trasformación profunda de la mente y el Corazon."