Reflexiones - August 23, 2015

"Señor a quien iremos tú tienes palabras de vida eterna". Jn 6, 68

En este evangelio encontramos la pregunta de Jesús. ¿"También ustedes se quieren ir?”, y la respuesta de Pedro es un acto de fe: “Señor a quien iremos tú tienes palabra de vida eterna".

Me llamo la atención este acto de fe de Pedro, en un momento en que para muchos, el mensaje del Señor era inaceptable y lo abandonan. Sería bueno preguntarnos ¿cuál era la motivación de los que escuchaban al Señor?

Para algunos su motivación de seguir a Jesús era porque les resolvió el alimento para calmar el hambre física, para otros era una búsqueda de Dios, pero sin compromiso.

Los seres humanos somos ambiguos, queremos seguir al Señor pero no queremos abandonar nuestros apegos desordenados, “lo queremos todo y no estamos dispuestos a renunciar a nada”. Sin embargo Pedro dio una respuesta de fe que solo se puede dar cuando usted llega a un profundo grado de amistad con la otra persona, ¿Señor a dónde iremos?... no hay más camino que tu... Pedro frente al rechazo y la falta de fe hacia su amigo Jesús, con profunda humildad deja que Dios ponga en sus palabras una verdad sobrenatural de que "fuera de Cristo no hay salvación", él tiene palabra de vida eterna.

Constantemente nuestra fe es desafiada, si te fijas en la primera lectura encontraras el llamado directo que le hace Josué a las doce tribus de Israel. "Si no les parece bien servir al Señor escojan a quien servir.....; yo y mi casa serviremos al Señor".

Josué al igual que Cristo, el Hijo de Dios, nos pide en relación a nuestra fe," pureza de intención”, para examinar a veces nuestras incoherencias cuando tenemos que dar respuesta de fe frente al relativismo moral que afecta nuestra sociedad, y que llega a veces hasta nuestra familia, y a los ambientes de negocio.

Pidamos al Señor en la Eucaristía la humildad de Pedro para reconocer que solo el Señor, Pan de Vida, "tiene palabras de vida eterna"