Reflexiones - May 24, 2015

Secuencia: Ven Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre.

Hoy celebramos la solemnidad de Pentecostés.

El Espíritu Santo del Padre y del Hijo ha sido derramado sobre el mundo y en nuestro corazones. Es el paráclito, el Creador, el Santificador. Es el que nos educa en la fe, en la esperanza y en la caridad. Es el abogado, el defensor, Maestro de la palabra de Dios en nuestra santa madre la Iglesia.

Este día de Pentecostés el Espíritu Santo bajo sobre todos los que estaban reunidos en el cenáculo. Allí estaba su Madre, y los apóstoles. Todos hablaron según el Espíritu les movía. Porque hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor.... 1Cor.12, 4-5.

También recibimos en el sacramento de la confirmación la fuerza del Espíritu Santo para dar testimonio de Cristo sin doblez, como dice el Papa Francisco: "enfrentando el espíritu del mundo, padre de la incredulidad y de toda impiedad".

Frente al mundo de la incredulidad, la superficialidad, y la impiedad, le pedimos al Espíritu Santo el don de la fe, el don de la piedad. Sobre todo invocar al Espíritu Santo para que nos abra el corazón para ser cristianos que transparentan en su vida, en su familia, lo que se predica.

El Reino de Dios tiene que ser construido en nosotros por medio de la gracia del Espíritu Santo. Hay que pedirle que nos dé a todos pureza de intenciones, para que mis intenciones sean rectas, sean sinceras.

También le pedimos al Espíritu Santo el don de Ciencia. No se trata de "grados académicos". Lo que se pide es una visión interna de las cosas. Una ciencia que solo puede provenir de la oración. Una ciencia envuelta en el amor. Que ve el Espíritu Santo actuando en toda las situaciones y decisiones de tu vida, al punto de escucharlo y saber que cuando llamas él te escucha, y estar disponible para responderle.

Al recibir la comunión pregúntate. ¿Qué tiempo horas al Espíritu Santo?

¿En la oración pides comprensión, característica de un amor desprendido? ¿Le pides el don de la amabilidad, para cuando los hermanos visitan por primera vez la parroquia acogerlos, aunque no piensen como tú, con delicadeza? Este es un carisma del Espíritu Santo que le podemos pedir hoy al recibir la Santa Comunión.