Reflexiones - May 3, 2015

Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece unido a mí, como yo estoy unido a él, produce mucho fruto; porque sin mí no pueden hacer nada.

Jn.15, 5

¿A que frutos se refiere el Evangelio de este domingo? Se refiere a los frutos del amor. Si el cristiano católico quiere "amar no de palabras sino con obras" como dice 1 de Jn.3, 18, deberá permanecer unido al árbol, a la "vid" que es Cristo vivo y resucitado.

Sabemos que para dar frutos de amor cristiano tenemos que dejarnos transformar por Cristo. El apóstol Pablo nos da el mejor ejemplo en su vida.

Su conversión fue un llamado "a tener los mismos sentimientos de quienes están unidos a Cristo" Flp. 2,5. Pablo fue transformado en el sufrimiento y la perseverancia. Les decía a sus discípulos: "hay que pasar mucho para entrar en el Reino de Dios". Hech.14, 22

Creo que lo que nos quiere decir el Señor en su palabra es que para permanecer, para estar unido a él, tenemos que morir a nuestros egos, a nuestros infantilismos que muchas veces se reflejan en una búsqueda desproporcionada: que todos me quieran me aprecien, me alaben, sino lo logro entonces veo al otro como rival, y lo hago blanco de mi rechazo, Sabemos que toda persona normal necesita para sentirse realizada ser amada y amar. La diferencia es que cuanto más ama sin preocuparse de ser amada, mayor madurez cristiana. "Hijitos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad... 1 Juan 3, 18.

La resurrección de Cristo nos trae una enseñanza: Cristo pasa de la muerte a la vida, Pablo pasa de la muerte a la vida en su conversión, tu y yo igual , si somos capaces de amar a nuestros hermanos y de perdonar, " viviendo unidos a él, a través del sacramento de la Confesión y de la Eucaristía".