Reflexiones - Apr. 26, 2015

Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da la vida por sus ovejas. Jn.11, 11

En este Cuarto Domingo de Pascua la Iglesia nos presenta en el Evangelio de Juan a Jesús como el buen Pastor.

Existen dos actitudes frente a Jesús, el buen Pastor, vivo y resucitado, los que escuchan y reconocen la voz del Señor en sus vidas, y dejan que él los cuide y los proteja del mal, y trabajan por su Reino. Por el contrario los que lo rechazan caen en manos de pastores sin escrúpulos, que los mantienen en el mundo de la inconciencia donde no se piensa ni se escucha.

Hay una frase que deseo reflexionar contigo en este Evangelio: "mis ovejas me conocen a mi" Jn. 10, 14

Conocer a Cristo el buen Pastor es ponerse en actitud de escucha pero para tener esa actitud de atención es necesario despojarnos de los muchos prejuicios y falsas imágenes que nos produce una vida desordenada donde las voces del mundo deforman e impiden reconocer la voz de Cristo, para hacer cambios en nuestra vida. Si yo no me siento herido él no me puede sanar del pecado, y de mi inconciencia.

Cuando caminamos con Cristo el buen Pastor y lo escuchamos a el a través de la oración descubriremos los dones que él ha derramado en cada uno de nosotros para nuestro caminar, como misioneros de la Nueva Evangelización, y en nuestra vocación.

Aquí les dejo unas palabras del Papa Francisco sobre el buen Pastor que camina con nosotros enseňándonos a evangelizar, solo necesitamos escucharlo a él. "...la evangelización comprende la predicación del misterio del mal y de la búsqueda activa del bien. Predicación que se hace cada día más urgente, de la búsqueda del mismo Dios a través de la oración sobre todo la adoración y de acción de gracias... También a través de los sacramentos en especial la Eucaristía."

¿Escuchas la llamada del buen Pastor? ¿Conoces tus talentos y dones? ¿Los pones al servicio de tu comunidad parroquial?