Reflexiones - Feb. 15, 2015

Si quieres puedes limpiarme. Mc 1,40

Hoy el Evangelio nos presenta la compasión de Jesús hacia los marginados.

Te invito a reflexionar sobre el mundo en que vivía este leproso marginado por la sociedad.

La enfermedad de la lepra tenía unas prohibiciones religiosas y sociales que les impedía poder llevar una vida normal, además del deterioro físico del cuerpo, el rostro, las manos...Pero lo más triste era las prohibiciones de la ley que le prohibía acercarse a ningún ser humano, y menos a Jerusalén, podían acercarse solamente hasta Betania. La enfermedad se consideraba como un castigo por el pecado, como el precio que había que pagar para satisfacer la deuda contraída con Dios. Si uno se veía liberado de su enfermedad, significaba que su deuda había sido cancelada, recuerden el ejemplo del ciego de nacimiento: ”¿quien pecó este o sus padres para nacer ciego? la respuesta de Cristo, ni este ni sus padres, sino para que el poder de Dios se manifieste en el" Jn.9, 2-3.

Sin embargo pese a la tragedia que está viviendo, el leproso no se hunde en la desesperación, sino que con fe y esperanza se acerca a Jesús. Sintió en la mirada de Jesús compasión, y sin pensarlo rompe con la Ley y se acerca al Señor de rodillas, y con un gesto de humildad le dice: “si tú quieres puedes sanarme,” Jesús lo toca y lo sana pero en ese momento a los ojos de los escribas y fariseos Jesús se convierte en impuro, pero no para El Señor para el cual no hay pecado ni impureza en la vida del ser humano que no pueda ser curada por el amor.

Jesús en el Evangelio nos invita a acercarnos a los marginados con compasión, la pregunta seria. ¿Quienes son los marginados y los que sufren en nuestra sociedad?

Quizás no podamos sanarlos pero si podemos dar una palabra de consuelo y aliento, a tantas personas que se sienten solas, abandonadas, tristes y deprimidas, recuerda que en cada persona que sufre esta el rostro de Cristo, principalmente en tantos niños abortados. Pidamos al Señor en la Comunión ser más sensibles a las necesidades de mis hermanos en la familia y en mi comunidad.