Reflexiones - December 13, 2015

En aquel tiempo la gente le preguntaba a Juan: - Entonces, ¿qué tenemos que hacer? El contesto: - El que tenga dos túnicas que se las reparta con el que no tenga y el que tenga comida, haga lo mismo. Lc, 3,10

En el Evangelio de hoy el pueblo le hace una pregunta muy buena a Juan. ¿Qué tenemos que hacer para cambiar nuestra vida? Yo siento que la respuesta de Juan también es válida para ti y para mí: "Tomen la fe en serio". A veces somos una imagen muy pobre de Dios. Y en otros casos una simple caricatura.

En el Jubileo del Año de la Misericordia proclamado por el Papa Francisco, sería bueno reflexionar que somos criaturas inacabadas, con grandezas, pero también heridos por el pecado, y necesitados de fe, del perdón y la misericordia ¿Cómo puedo tomar en serio la fe?

Hay que cambiar "el corazón”: "Mi fuerza y mi poder es el Señor". Isa.12, 2

Para eso vino Jesús, él nos trajo un "bautismo en Espíritu Santo", que transformará nuestra naturaleza humana y nos hará participar de su naturaleza divina. 2 Pe. 1, 4

Solo cuando experimentamos el amor de Dios, cuando nos sentimos amados, cambiamos. Es la mejor terapia para nuestras enfermedades físicas y del alma. Como dice el Papa Francisco: "El viene a salvarnos de la condición de debilidad en que vivimos, tocados por su compasión a través de los sacramentos en particular la Confesión, también nosotros llegaremos a ser compasivos con todos".

¿Qué tenemos que hacer, en concreto para ser compasivos? En este Año de la Misericordia, el Señor, nos invita a practicar las obras de Misericordia que son 14, siete Corporales y siete Espirituales. Su fundamento amar a Dios y al prójimo.

Ejemplo de obras Corporales

Dar de comer al hambriento....". En nuestra ciudad no es difícil encontrarlo. Se dan más de 3000 cenas de Navidad, y hay personas que duermen 2 y 3 días esperando, según los noticieros.

Ejemplo de obras Espirituales. Dar buen consejo al que lo necesita. Perdonar las injurias. Consolar al triste.... Cuando recibas la Comunión pregúntale al Señor, en este Año del Jubileo de la Misericordia.

¿Qué tengo que hacer para aliviar, y consolar al prójimo?