Reflexiones - November 15, 2015

"Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad" Mc. 13, 26

El evangelio de hoy nos presenta la venida definitiva del Hijo del hombre. Cada día nos acercamos al encuentro definitivo con el Señor. Las narraciones apocalípticas de las lecturas de hoy nos invitan a estar preparados para "ver su venida".

Hay muchas personas que viven ciegos, aferrados " a su mundo" y no ven a un Cristo que está cada vez más cerca de nosotros, viven como si Dios no existiera, han perdido la sensibilidad de "ver los signos de los tiempos" que es el amor alentador de Dios que brota incontenible y que es más fuerte que cualquier intento por sofocarlo”. Fr. Buelta,S.j.

El gran desafío de "ver" al Hijo del hombre es percibirlo en un mundo que nos dice que él no está " en las situaciones humanas de abandono " cuando se desvanecen nuestras seguridades y " tambalean" nuestros muros que a veces nos encarcelan Ese es el momento de saber "que el Señor está cerca", no te abandona, es el momento de pedirle fuerza y acudir a Él. Cuantos hermanos han visto actuar a Dios en el fin de su mundo, en la depresión, en el fracaso o en el lecho de su muerte. Cuando llega el fin ese puede ser el inicio de "soltarnos de muchas cosas que nos tenían ciegos y esclavos de cosas, que pasan y que se tambalean". El mensaje es bien claro "ver o perecer”, como decía Fr. Chardin. S.j.

La lógica de Dios en relación a nosotros es la del Amor. Solo el amor es Todopoderoso, y permanente.

Hoy todos necesitamos una nueva sensibilidad para ver y percibir el actuar del Señor en nuestro mundo cambiante, y a veces injusto. Hay que abrir los ojos en la oración, en las imágenes de Jesús, en el Rosario, y después bajarlos a las calles de nuestra sociedad para descubrirlo en el rostro de tantos hermanos nuestros heridos por el pecado, que necesitan del Cristo que siempre está viniendo con su mano tendida hacia nosotros con su amor, y perdón.

Esta es la manera de ver al Señor actuando con Poder. Dice Isa.43, 19, una frase muy hermosa: "ved que hago nueva todas las cosas, ¿no la ven?” El profeta hace un llamado a ver lo nuevo. Saquen de sus vidas las programaciones engañosas que nos tienen presa la mirada, mirad lo nuevo que llega. Al Hijo del hombre que llega cada día en el pobre, y el necesitado de una forma inesperada y sorprendente.

Pidamos al Señor en la Eucaristía verlo en nuestra cotidianidad, con el Poder de su Amor, para llevarlo a todos los que esperan de nosotros una palabra de amor y compasión.