Reflexiones - October 18, 2015

"Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda" Mc. 10, 37

Si hoy escucháramos este pedido que le hacen los hermanos Juan y Santiago a

Jesús lo veríamos como lo más normal en nuestro ambiente social.

Nos gustan los cargos y honores, los poderosos dicen que están para servir, pero les gusta relegirse en los puestos a veces indefinidamente....

¿De donde surgen estas actitudes? a veces de un afán de dominio y de poder. En algunos casos surge de una infancia de muchas frustraciones e injusticias.

Sin embargo Cristo vino a este mundo para destruir con su redención los deseos desordenados de dominio y de poder producto del mal que habita en nosotros.

En este Evangelio podemos reflexionar sobre tres manifestaciones del mal, en la actitud de Santiago y Juan.

La primera es que no reconocen sus limitaciones, son criaturas, que" sin

Jesús no pueden hacer nada". No entienden que el camino de seguir a Cristo es

servir y "beber el cáliz del dolor, y el bautismo del sufrimiento de cada día.

La segunda actitud es querer ser un poder ante Dios, y se olvidan que “Cristo siendo de condición divina se hizo el más humilde de los hombre,...se rebajó haciéndose obediente hasta la muerte de cruz" Flp. 2, 6; 7;8.

La tercera actitud es que buscaban seguridad y poder donde no la hay, ellos

esperaban "reinar" buscando seguridad en cosas que pasan. Jesús les invitaba a participar en el Reino de Dios, en el Reino del amor, sirviendo a los más necesitados, y revelando su sabiduría a los pequeños de este mundo.

Ellos se aferraban a ídolos temporales, "cavando en sus proyectos cisternas

agrietada", como dice el profeta Jeremías 2, 13., que no sacian las ansias de

Dios.

Pidamos al Señor en la Eucaristía que nos ayude a rechazar nuestros afanes de

dominio y poder, que nos de la fuerza de Reinar sirviendo a los más necesitados cargando la cruz de cada día, con fe, esperanza y caridad.