Reflexiones - Feb. 1, 2015

¡Cállate y sal de el! “el espíritu inmundo sacudió al hombre....y salió de el" Mc.1, 25-26

Hoy el evangelio nos presenta las primeras actividades apostólicas de Jesús, curando a los enfermos, resucitando a los muertos, y predicando que el Reino de Dios ya está aquí. El milagro de curar a un pobre enfermo, poseído por un Espíritu maligno, según nos narra el evangelio, es un ejemplo de la guerra que Jesús libra contra las fuerzas del mal.

Vivimos en un mundo hermoso, salido de las manos de Dios: “Vio Dios que todo era muy bueno" Gen.1, 31, pero sabemos que el pecado ha desfigurado el orden y la paz del mundo.

Podemos afirmar que la sociedad en que vivimos está llena de espíritus inmundos, que le roban la dignidad a los inocentes, con la droga, y el desenfreno sexual, hay espíritus inmundos que discriminan a los ancianos, y abusan del poder.

Sobre todo hay muchos espíritus inmundos que tratan de negar como decía el Papa Pablo VI: “Que el mal es un ser vivo, espiritual, pervertido, y pervertidor, terrible realidad misteriosa y espantosa".

Por supuesto muchas veces se ha exagerado al hablar del Mal, se le ha visto donde no estaba, y se ha confundido con enfermedades mentales, etc..

Por eso la Iglesia ha sido siempre muy prudente al no aceptar a personas que vemos en los programas de TV. “haciendo magias", y jactándose de quitar el mal de ojo, mala suerte....

Sin embargo el mensaje de Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm, fue muy liberador para todos los esclavizados por el mal, y el sufrimiento, sobre todo para mostrarnos el desorden espiritual que afecta nuestra vida. Cristo no destruye al hombre y la mujer, pero si el mal que nos paraliza. “No podemos andar divididos" 1Cor. 7,34 .

Pidamos al Señor en la Eucaristía que aprendamos a comprometernos con él a luchar contra los espíritus impuros que esclavizan nuestra sociedad, y nuestra familia, construyendo un ambiente más humano, junto a Ti nuestro

Señor liberador y salvador.