Reflexiones - Jan. 18, 2015

¿Que buscan? Jn.1, 38

En este Tiempo Ordinario la Iglesia nos presenta en el evangelio de Juan a un Cristo cercano que nos “interpela" y nos pregunta sobre lo que verdaderamente estamos buscando en nuestra vida.

En la primera lectura de Samuel, el Señor lo llama: ¡Samuel, Samuel! Samuel respondió: - Habla que tu siervo escucha. 1Sam.3, 10. Al principio a Samuel le costó trabajo reconocer lo que Dios quería de él. A veces puede ser difícil descubrir lo que Dios quiere de nosotros. Tenemos que ir a la oración para purificar nuestras intenciones, de mucho “voluntarismo" que nos impiden oír, y ser disponibles a lo que Dios quiere manifestarnos a través de nuestra vocación religiosa o familiar.

También en el evangelio de Juan encontramos a Jesús que pregunta a sus discípulos ¿qué es lo que verdaderamente ellos buscan en la vida?

Hoy quizás Jesús se lo preguntaría de otra forma: ¿para qué tú viniste al mundo? Trabajar, comer, dormir, ver football, ¡que no es malo! ¿Pero después que? Y es que la pregunta de Jesús: ¿qué buscan? Va acompañado de una respuesta que va a llenar el vacío de Dios en nuestra vida: “ven y veras”. Fueron y vieron donde vivía y se quedaron con él, “Eran las cuatro de la tarde". Aquel encuentro de amistad, quedó grabado en la memoria de sus discípulos, para siempre, porque descubrieron a través de las palabras y el testimonio de Jesús, que Dios se interesaba por ellos, por sus problemas reales, les mostró que ya el Reino de Dios estaba aquí.

Al recibir la comunión dominical pregúntate: ¿Que busco yo en mi vocación religiosa o familiar, busco a Cristo, o me busco a mí mismo? Si lo busco a él, ¿qué hago para seguir su estilo de vida? ¿Practico la humildad? ¿La caridad? ¿Qué tiempo dedico a la oración, a intimar con el Señor?