Reflexiones - Oct. 5, 2014

Había un propietario que plantó una viña, la rodeo con una cerca...la arrendó a unos viñadores y se marchó". Mt.21, 33

En esta hermosa parábola, ¡Jesús llama viña a nuestra alma! Y nos invita a proteger nuestra vida espiritual de todo aquello que nos quita la paz, que produce ansiedad en nuestra vida.

El Señor rodea nuestras almas con una cerca que es su paz

Hay que acercarse al Señor a través de la plegaria, cómo dice el Papa Francisco: “no tengas miedo acercarte al Señor en la oración”.

La oración como dice el Papa Francisco nos hace estar alertas, despiertos, y sobre todo la oración nos ayuda a ser pacientes, y constantes en la caridad.

Esos son los dones espirituales que ayudan nuestra alma a dar frutos para vencer al mundo y sus ansiedades.

El Señor nos ama y nos ha dado un alma espiritual, que tenemos que cultivar y proteger del mundo, y de la concupiscencia del poder del mal.

Cuando vayas a la oración recuerda esta frase de Cristo:

“Os he hablado de esto, para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán luchas y ansiedades; pero tened valor: yo he vencido al mundo”. Jn. 16,33

Te invito a que cuando ores te preguntes delante del Señor, ¿cuáles son las ansiedades que le quitan la paz a tu alma?