Reflexiones - Dec. 28, 2014

¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo" Mt.2,2

Hoy celebramos la fiesta de la Epifanía del Señor.

Tanto en la Iglesia de Oriente como en la de Occidente, el símbolo de esta fiesta es la luz. Es la revelación definitiva de Dios en Jesucristo, es la estrella de la mañana que nos guía en la vida. Como dice Isa. 60,1. La gloria del Señor amanece sobre ti"

Sin embargo cada hombre y mujer será libre de dejarse iluminar: las tinieblas y el poder de este mundo se inquieta en la figura de Herodes: Id y averiguad cuidadosamente que hay del niño". Mt.2, 8

Deberiamos preguntarnos en este día. ¿Cuál debe ser nuestra actitud ante la Epifanía de Dios en Jesús?

Lo primero como los pastores y los magos, escuchar la voz de Dios, aceptar la luz y ponernos en marcha, a veces tenemos muchas cadenas espirituales que no nos permiten escuchar su voz, y seguir la luz del Espíritu Santo que se nos manifiesta en nuestra vida cotidiana.

Lo segundo seria después de llenarnos de esa luz, guiar iluminar a tantas personas que viven en la oscuridad del desaliento, y puedan descubrir a través de tu testimonio de vida la buena Noticia. Como dice el Papa

Francisco: No a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida “irradia" el fervor de quienes han recibido la luz...y la alegría de Cristo.

Cuando recibamos la Comunión digamos al Señor. Hoy he recibido tu luz y te adoro Señor.

Feliz Año Nuevo