Reflexiones -  9 de Diciembre de 2018

Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos. Lc. 3, 4

Hoy el Evangelio nos presenta al profeta Juan el Bautista, el último profeta del Antiguo Testamento, que denuncia las injusticias y anuncia un bautismo de conversión, alegría y esperanza.

¿A qué se refiere Juan el Bautista con hacer recto nuestro caminar por la vida? Hay tres caminos que el Señor utiliza para atraernos a él.

El primero es Convertirnos. Cada día tenemos que convertirnos, tenemos que estar a la escucha de lo que el Señor quiere de nosotros. Por eso la palabra "ya me convertí, hay que renovarla, porque hasta el último día de nuestra vida nos estaremos convirtiendo, siendo dóciles
al Espíritu del Señor; y discerniendo lo que él quiere de nosotros en diferentes situaciones, que pueden ser de justicia social o familiar.

Hay otro camino, el de la Alegría porque el que ama es alegre, el ejemplo lo encontramos en la vida de los santos, algunos servían con alegría entre los enfermos, como Sta. Teresa de Calcuta, y otros como San Alberto Hurtado que decía: " Contento Señor contento", pese a su abnegado trabajo, la enfermedad y el sufrimiento.

Tercer camino. La Esperanza, somos hombres y mujeres que estamos llamados a vivir con esperanza cristiana porque por el bautismo el Señor habita en nuestra alma, somos su morada. Preparar el camino es quitar también los obstáculos que nos impiden "entrar en nuestra morada espiritual”. A veces hay muchos obstáculos que tenemos que abajar, eliminar, purificar,
para hacer descender nuestros egos, que son un obstáculo para que vivamos con esperanza en
la morada de nuestro corazón. Dice Pablo a los Filipenses: " para que su amor siga creciendo más y se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidad espiritual". Flp. 1,9.

Pidamos en nuestra vida de oración que el Señor nos ayude hacer su voluntad y vivir con esperanza cristiana en este Adviento., aquí les dejo esta antífona de preparación.

"Ven pronto Señor ¡Ven Salvador! Hijo de David ¡ven a liberarnos! Señor no tardes ya Amén .

Reflexiones -  25 de Noviembre de 2018

"Tú los has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz". Jn. 18, 37

En este último domingo del tiempo ordinario, la Iglesia nos presenta la fiesta de Cristo Rey. La próxima semana comienza el ciclo C, del primer domingo de Adviento.

Quisiera detenerme en este diálogo entre Cristo el Rey del Universo y Pilatos un pobre hombre con poder en este pequeño punto del planeta tierra en que le tocó vivir. Este hombre Pilato juzga al Rey del Universo, de la acusación de las autoridades judías, de llamarse Rey y permite que lo condenen a muerte.

Jesús azotado y coronado de espinas delante del pueblo le dice a Pilato: Tú lo has dicho, Yo soy Rey. Si hermanos, Jesús es el que les devuelve la vida a los muertos: "Yo soy la resurrección y la vida". Yo soy el pan vivo bajado del cielo". Yo soy el que soy.

Pero Jesús también le dice algo más profundo " al pobre gobernador romano": Mi Reino no es de este mundo. Porque el poder de este mundo es limitado, el poder del Señor es eterno, es el Reino de la justicia, del amor y de la paz, es el Reino de la esperanza, su Reino viene a transformar al ser humano para que se convierta en "testigo de la verdad", en un mundo donde tantas veces se manipula la verdad. Si, porque "todo el que es de la verdad escucha su voz", y la verdad les hará libres. Jn. 8,32.

La verdad de Cristo y de su Iglesia, es cargar la cruz dando testimonio de vida, cada día, con nuestro sacrificio familiar, laboral, y comunitario.

Qué bueno sería antes de acostarnos examinar nuestra conciencia y preguntarnos: ¿cuáles son los obstáculos a la verdad, que encuentro en mi vida cotidiana, para ser fiel a Cristo?

Hagamos que la fiesta de Cristo Rey se convierta en un motivo de alegría y de saber que el Plan de Dios se cumplió en Cristo Jesús, el venció desde el trono de su cruz las tinieblas de nuestra alma; para
que, con la oración, y la Eucaristía seamos humildes y fieles a la Verdad de su Reino. Amen

Reflexiones -  18 de Noviembre de 2018

"Nadie conoce el día ni la hora. Ni los ángeles del cielo ni el Hijo solamente el Padre". Mt.13,32

La Iglesia nos presenta en el Evangelio de esta semana casi al final del año litúrgico un lenguaje apocalíptico: "la gran tribulación, el universo entero se conmoverá..."

Siempre que escucho este texto me viene a la mente algunos hermanos de otras denominaciones que toman literalmente estas palabras con calamidades que ocurren en nuestro mundo para corroborar el fin de los tiempos, sin dar esperanza, pero la interpretación de nuestra santa madre la Iglesia es diferente. Nosotros creemos en el Cristo de la esperanza, que nos invita eso si, a vivir alertas el tiempo que Dios nos ha dado.

Recuerdo que visitaba hace unos años a una anciana profesora que siempre me decía: "que rápido se me ha ido el tiempo", por supuesto esa señora tenía casi cien años. Pero también la señora me repetía: "los mejores años están por venir, cuando me encuentre con el Señor que me dio la vida y me promete muchos más de cien años .la vida eterna", que bien lo expresa la primera lectura del Profeta Daniel: "Los guías sabios brillarán como el esplendor del firmamento y los que enseñan a muchos la justicia, resplandecerán como estrellas por toda la eternidad". Dan. 12, 3

Aprendamos a vivir con responsabilidad y esperanza en el futuro los años que el Señor nos da. El pesimismo y la negatividad no está en el plan de Dios. Nuestra fidelidad al plan de Dios manifestado en Cristo Jesús tendrá su recompensa, como dice Pablo: los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se nos ha manifestado". Rom. 8,18.

Acerquémonos a la Eucaristía dominical, confiando en Cristo que nos garantiza el futuro, estamos en sus manos, por eso decimos con el Salmo: "Se me alegra el corazón ...y mi carne descansa serena: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. Salm. 16, 10.

Deseo recordarles que este jueves es el día de Acción de Gracias. Aquí les dejo parte de la proclamación de Acción de Gracias del primer presidente George Washington: ““nuestro deber como personas con reverente devoción y agradecimiento, reconocer nuestras obligaciones al Dios todopoderoso, e implorarle que nos siga prosperando y confirmando las muchas bendiciones que dé El recibimos”. Amén.

Reflexiones -  11 de Noviembre de 2018

Yo les aseguro que esta pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero esta en su pobreza ha echado todo lo que tenía para vivir. Mc.12, 43-44.

Hoy la palabra de Dios nos presenta el ejemplo de dos mujeres generosas, que dieron no de lo que le sobraba, sino de su sacrificio. El primer ejemplo lo encontramos en la viuda del pueblo de Serepta. Había una sequía espantosa en el pueblo, que había desobedecido a Dios. El profeta Elías llega al pueblo encuentra a una pobre viuda "y le pide agua para beber”. También le pide " un poco de pan". Ella le jura por el Señor, "que solo le queda un pan para ella y su hijo; lo comerán y después morirán". El profeta le dice: " no temas hazme un panecillo para mí. Después lo harás para ti y tu hijo, porque así dice el Señor: " La tinaja de harina no se vaciará ni la vasija de aceite se agotará, hasta que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra". Ella hizo lo que dijo el Señor a través del profeta, comieron ella y el niño. Y a partir de ese momento ni la tinaja de harina se vació, ni la de aceite se agotó.

El Evangelio también nos presenta un ejemplo de generosidad, Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando como echaban la gente sus monedas. Y vió a una pobre viuda que echó unas monedas en la alcancía y dijo: "todos los demás han echado de lo que les sobraba, pero esta en su pobreza ha echado todo lo que tenía para vivir".

Siempre que leo estas dos lecturas me llama la atención que estas dos personas insignificantes han podido ser recordadas por su generosidad desde hace más de dos mil años. Reflexionemos en las palabras de Jesús: "esta mujer ha echado más que todos, porque ha echado todo lo que tenía para vivir". ¿Qué significan estas palabras? Yo siento que Jesús nos quiere decir, que él se fija más en la intención del corazón. Una vez expresó Jesús: "Un vaso de agua en mi nombre yo nunca lo olvidaré", Porque lo que mira el Señor es nuestra entrega. Entrega de corazón a la familia, a la comunidad, al prójimo, dar de nuestro tiempo, de nuestro talento, llevando esperanza, y alegría, al hermano, compartiendo sin esperar nada a cambio, " recuerda la recompensa la da el Señor en el banco de la vida eterna".

Pidamos al Señor en la Eucaristía que nos haga generosos como estas dos viudas, para reconocerlo cuando Él nos visite, a través del hermano necesitado.

Reflexiones -  4 de Noviembre de 2018

Uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?" Jesús le respondió: " El primero es: Escucha Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios con toda tu fuerza. El segundo es este: Amarás al prójimo como a ti mismo... Mc. 12, 28-31

Le preguntaron a Jesús ¿cuál es el mandamiento más importante?, pregunta trascendente porque el pueblo de Dios entre prohibiciones y preceptos positivos tenían más de 600 mandamientos. Jesús hace una síntesis en dos mandamientos: Amor a Dios y al prójimo.

¿Qué significa Amar a Dios con todo el corazón...? Para mi significa reconocer ¿quién rige tu vida? Si es el hombre viejo como dice Pablo, entonces la vida será una búsqueda de poseer y de buscar la propia satisfacción, tratando siempre de integrar en la familia y en los que le rodean su proyecto, y sus caprichos. Ese no es s el amor cristiano, ese es amor posesivo, que esclaviza y no deja crecer. Tenemos que purificar nuestras intenciones para tener al Señor como valor absoluto de nuestra vida, pero para tenerlo como valor absoluto

de nuestra vida, primero tenemos que conocerlo. “Solo el que conoce a Dios lo puede amar", 1 Jn.4, 7. Conocer el amor de Dios, experimentarlo en nuestra vida, a través de la experiencia de la fe en Jesucristo.

El Señor es la revelación del Padre, " él nos define a su Padre como lo que es, el amor", no importan los obstáculos del pecado y del egoísmo, Dios amor siempre está ahí, dándose y entregándose, por ti y por mí. Pero ese amor hay que manifestarlo al prójimo; Somos por el Bautismo hijos de Dios, esto significa "que somos la extensión del amor de Dios", por eso no me es ajeno "mi prójimo", ni me es ajeno practicar la justicia, porque el amor no es una emoción, un sentimiento es un compromiso con la otra persona hijo del mismo Padre,

el Dios del amor.

Al recibir la Eucaristía te invito a orar a nuestro Padre bondadoso con estas bellas frases de san Agustín: Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé y tú estabas dentro de mi"

Reflexiones -  28 de Octubre de 2018

" ¿Qué quieres que haga por ti?" El ciego le contestó: "Maestro que pueda ver". Jesús le dijo: "Vete tu fe te ha salvado". Mc. 10, 50-52

Hoy encontramos las dos grandes realidades en que se desarrolla el ser humano: Luz y tinieblas. Fe e incredulidad. En la vida de cada hombre y mujer encontramos a veces una fe muy débil y más dudas que seguridades ¿qué podemos hacer? La respuesta la encontramos en el ciego de nacimiento, un hombre limitado. Pedía limosnas, dependía de la caridad para sobrevivir, sin embargo, todavía le funcionan los oídos y ha escuchado sobre Jesús.

El ciego utiliza los oídos, y la voz, por eso grita fuerte, es el grito de los descartados, de los desesperados de los abandonados, sin embargo, los que acompañan a Jesús "no quieren perder tiempo con una persona, descartada". Sin embargo, para Jesús todos cuentan. Jesús le hace una pregunta de fe: ¿Qué quieres que haga por ti? Jesús toma la iniciativa en materia de fe, a él le toca actuar en nosotros. La única responsabilidad del ciego Bartimeo

era abrirse a Dios, ya que nosotros no podemos producir la fe. El abrió su corazón con humildad, al manantial de fe viva, "a la luz del mundo".

Hoy Jesús te hace a ti la misma pregunta: ¿Qué quieres que haga por ti?, pregunta que también como Iglesia debemos hacerla al mundo que busca la luz. Bartimeo es un ejemplo de fe viva , para que como Iglesia nos abramos a la gracia del Señor, con humildad, y " nos comprometamos al anuncio de la nueva evangelización , con una visión nueva", llevando la alegría del evangelio que llena el corazón y la vida entera de aquellos que a través de nosotros encuentran a Jesús, como hicieron nuestros amigos los santos cuya fiesta celebramos este 1 de Noviembre, y que la Iglesia nos propone como ejemplo de entrega y de fe comprometida en Cristo .

En esta semana después de rezar el rosario, te invito a reflexionar sobre estos santos anónimos que vivieron en nuestra comunidad, en nuestra familia, y que fueron ejemplos de alegría y de esperanza, por todos ellos te damos gracias Señor.

Reflexiones -  21 de Octubre de 2018

El que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor...porque ni el Hijo del hombre vino para que lo sirvan, sino para servir, y dar su vida por la libertad de muchos". Mc. 10, 43; 46

El evangelio de hoy nos presenta una realidad que afecta a todos los seres humanos, el ansia de poder., que no le era ajeno ni a los del círculo más íntimo del Señor, Pedro, Santiago y Juan. También encontramos en el evangelio de Mateo la misma situación con la madre de los Zebedeos, pero es la misma pregunta. ¿Señor que poder van a tener mis hijos?

Jesús reunió a los apóstoles y les dijo: "El que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor." Esta enseñanza de Jesús tuvo que ser "purificada" de las expectativas que ellos tenían de poder, a veces igual que nosotros.

La Iglesia es humana, divina y en su naturaleza humana ha vivido históricamente esas pretensiones de los hijos de los zebedeos.

Es importante reflexionar que los apóstoles no siguieron a Jesús porque su doctrina del negarse a sí mismo y cargar la cruz les convenciera. No cambiaron su vida y se negaron a sí mismo, por haber entendido y obedecido, igual que nos puede suceder a usted y a mí. Solamente después de convivir con él, de experimentarlo en su vida, lo entendieron y lo obedecieron, hasta dar su vida. A través de Jesús aprendieron hacer la voluntad del Padre: "Ni aun el Hijo del hombre vino para que lo sirvan”.

El camino de la felicidad que nos propone Jesús no pasa a través del poder, sino del servir desinteresadamente. Ahí están las vidas de los santos y santas, laicos y religiosas, su autoridad moral estuvo acompañada por el testimonio de vida, un ejemplo; Mons. Román, en los años 80 fue una autoridad moral y religiosa con los amotinados de las cárceles de nuestro país, poniendo fin a esa situación, ya que ellos conocían "que sus palabras estaban respaldadas por el testimonio de su humildad y una vida entregada al Señor, la Virgen, y el prójimo”.

Pidamos al Señor en la Eucaristía que nos ayude a purificarnos de la enfermedad de todos los siglos y en concreto del siglo XXI, el protagonismo y la enfermedad del poder y del querer ser los primeros , los santos nos recuerdan que para seguir al Señor, " hay que beber su cáliz y ser bautizado en su bautismo y servirlo hasta las últimas consecuencias, este es el antídoto que nos cura y fortalece " para entregar la vida, en el cansancio de todos los días , con cruces y agonías , con alegrías y consolaciones, pero siempre mirando al Señor que inició y completo nuestra fe , para hacer la voluntad del Padre.

Reflexiones -  14 de Octubre de 2018

"Es imposible para los hombres mas no para Dios. Para Dios todo es posible" Mc. 10,25

Hoy encontramos una pregunta que todos deberíamos hacerla en un momento de nuestra vida, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Lo más importante es que esta pregunta la hace un joven. Para algunos que dicen que algunos jóvenes viven sin inquietudes, aquí encontramos un joven que no se siente satisfecho, y que se cuestiona cual es el sentido último de su vida.

Jesucristo el camino la verdad y la vida, nos dice que "nada es imposible para Dios" y que hay un camino para los hombres y mujeres que quieren hacer su voluntad, por supuesto la propuesta de Jesús es para aquellos que sienten inquietudes; y está basada en los mandamientos: ¿Conoces los mandamientos? Estos son los materiales que nos ayudan a construir "el camino”, que nos lleva en nuestro caminar por la vida a relacionarnos con nuestro Dios y nuestro prójimo y alcanzar la vida eterna.

Sin embargo, Jesús tiene algo más para los hombres y mujeres de inquietudes; “que desean caminar no gatear espiritualmente", en este tiempo hermoso que nos toca vivir. Ahora el Señor le propone algo más radical y liberador. "Una cosa te falta: anda vende lo que tienes da el dinero a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo. Después ven y sígueme ". Propuesta para aquellos que quieren vivir el talante radical del evangelio, cargando la cruz de cada día y sirviendo.

El llamado no significa que Jesús rechaza las riquezas y que la pobreza sea buena. Recuerda que "todo lo que el Señor ha hecho es muy bueno". El seguimiento del Señor lo que requiere es libertad y desprendimiento, es seguirlo por el camino que El hizo primero, vivir como él vivió no podemos estar atados, "no podemos servir a dos señores".

Recuerda, la lógica que nos enseña el Señor en los diferentes estados de vida es ponernos en alerta con profundo discernimiento sobre los "falsos valores" que nos presenta el espíritu de las tinieblas, riquezas, vanagloria y soberbia y de allí todos los pecados y vicios que no pueden llenar nuestras ansias de vida eterna.

Hoy al recibir la Comunión pidamos al Cristo "para quien todo es posible", libertad para optar "por las dos riquezas que nunca desaparecerán el Señor y el prójimo". Papa Francisco.

Reflexiones -  7 de Octubre de 2018

Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él. Mc. 10, 15

El Evangelio de este día nos habla de recibir el Reino de Dios como un niño. Creo que deberíamos hacernos dos preguntas para sacarle frutos a este evangelio para nuestra vida espiritual. Lo primero es: ¿Que significa el Reino de Dios? y lo segundo. ¿Como podemos

hacernos como niños para recibir este Reino?
Para Jesús el Reino de Dios es todo lo que se opone al mal, y las críticas de Jesús a los Escribas y Fariseos, a veces no era a su doctrina que, por supuesto estaba basada en la Ley de Moisés, sino en la forma en que actuaban y que interpretaban esa ley basados en su interés y el prestigio que podían tributarle los hombres. "Se acercaron unos fariseos y le preguntaron "para ponerlo a prueba”: "Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Esa hipocresía es la que dice Jesús que nos aleja del Reino de Dios. Dice el Señor: "Por la dureza del corazón de ustedes Moisés prescribió esto... Pero lo que Dios a unido no lo separe el hombre". ¿Quién puede vivir y entender el misterio del Reino? "Los que son como niños".
Jesús no se oponía a la ley sino al modo de usar la ley. Los escribas y Fariseos habían convertido la ley en una carga, cuando se suponía debería ser un servicio. "Hacen fardos pesados sobre la espalda de los demás, mientras ellos no quieren empujarlos con un
dedo". Mt. 23,4.

Ser como niños es tratar de construir el Reino de Dios poniendo mi vida en las manos del Señor, como "un cheque en blanco" en tus manos, con toda mi confianza, para que tu pongas, en la cantidad de éxito o la cantidad de fracaso, las experiencias agradables o dolorosas de mi vida tu amor y misericordia. Yo me sentiría infeliz sino caminara como un niño, sino supiera que el Reino del amor eres tú y que tú me acoges como soy en mi

debilidad, y en mi limitación, y el otro hermano también, eso es lo que al final nos hará feliz de vivir en tu Reino, pero también verte en los necesitados, porque ellos son también Reino de Dios sacramento de tu amor. Cuando recibas la Sagrada Comunión pídele al Señor que te haga como niño. Para ver el Reino de Dios en tu vida, en tu familia y comunidad. Amen.

Reflexiones -  30 de Septiembre de 2018

'Maestro hemos visto a uno que expulsaba los demonios en tu nombre y como no es de los nuestros, se lo prohibimos". Mc. 9,38

Hay dos ejemplos de prejuicios en las lecturas de hoy. En la primera lectura encontramos a dos hombres que recibieron el Espíritu del Señor, aunque no habían estado en la reunión de los ancianos, y un muchacho corrió a contarle a Moisés lo ocurrido, y le dijo: Prohíbeselo. Moisés le contestó: ...ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre ellos el espíritu del Señor".

En el Evangelio Juan le dice al Señor: Hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo prohibimos. "Jesús le respondió: no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar de mi".

Dos ejemplos de prejuicios e intolerancia, que Jesús nos invita a evitar, en nuestro trabajo apostólico. Los apóstoles no llegaban a entender la lógica y la Misericordia de Dios y por eso les prohibieron actuar. Es un ejemplo para no olvidar, que somos iglesia y como decía el Papa Pio XII: somos el Cuerpo Místico de Cristo, "hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu".
"Somos muchos y somos distintos, pero vivimos unidos en Cristo y en esa diversidad y en esa unidad está nuestra grandeza. Tenemos que ayudarnos y apoyarnos ". Papa Francisco.

Como vez el vicio del pecado de criticarnos lo encontramos tanto en la primera lectura como en el Evangelio, pero a veces la crítica se puede convertir en una enfermedad que puede dañar nuestra alma y ser un obstáculo para que, " la Misericordia de Dios humille nuestro corazón altivo y prepotente, que no permite que reconozcamos nuestras limitaciones, sin embargo, no olvides que también existe la crítica constructiva, pero lo que edifica como dice el Papa es la Caridad. Los prejuicios y las críticas no vienen de Dios, y crean tensiones y conflictos.

Pidamos al Señor en la Eucaristía, que cuando sintamos la tentación de criticar comencemos por cada uno de nosotros, y creo que no nos quedará mucho tiempo para el prójimo. Quizás esta semana pudiéramos preguntarnos ¿cómo vivo la unidad con los demás, mi familia, mis amigos, mi Iglesia?

Reflexiones -  23 de Septiembre de 2018

'Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos". Mc. 9, 35

Hace algunos años recuerdo una señora que cuando estaba la situación difícil en su trabajo ella decía con mucha humildad: "Todos no pueden ser cabeza, algunos tienen que ser cola".

Tenemos una misión en el Plan de Dios, lo único que el Señor nos pide, como dice Santiago: es que en nuestro trato "demos paz, seamos comprensivos con los que no piensan como nosotros, llenos de misericordia. Y sobre todo que demos frutos de justicia en nuestras decisiones". Stgo. 3, 16. Hoy existe una gran tentación maniquea de dividir el mundo en buenos y malos, primeros y últimos, a veces hay muchos prejuicios en nuestras decisiones, etiquetando a las personas sin ir más allá. Jesús nos invita a ponernos en el lugar del otro, con nuestra cruz a cuesta por eso les habla a sus discípulos del sufrimiento y de la cruz, pero “ellos no entendían”. Dice la palabra de Dios que por el camino seguían enfrascados en la discusión de: "quien era el primero", en una palabra quien era la cabeza, y no la cola del grupo.

Jesús trata de iluminar sus mentes con el ejemplo de la sencillez de los niños. Jesús les invita a cambiar el "focus" igual que a ti y a mí. No seguimos a un rey potente y glorioso sino un servidor desarmado, un hombre pobre, célibe y sin casa, que nos dice: “No vine para ser servido sino para servir, y dar mi vida en rescate por muchos”. Mt. 20,28. "Es precisamente a través de la cruz que Jesús alcanzará la gloriosa resurrección. Quien muere con Cristo resucitará con él. Quien lucha junto a él triunfará". Papa Francisco. No importa si eres cola o cabeza, lo único que importa es servir a todos y que crezca el Reino de Dios y su Plan de Salvación, a través de la Nueva Evangelización, como comunidad parroquial de encuentro y con la ayuda de María y su Hijo nuestro Señor.

Reflexiones -  16 de Septiembre de 2018

“¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos le contestaron: "Algunos dicen que Juan el Bautista; otros que Elías. "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? " Pedro le respondió: "Tu eres el Mesías".

Estaba leyendo unos escritos del famoso escritor inglés Chesterton y en uno de sus escritos le preguntaron: ¿Si Jesús viviera en nuestro mundo actual, ¿qué cree usted que estaría haciendo? Chesterton después de pensarlo contestó: "Él está viviendo en nuestro mundo actual. Él está junto a nosotros y nos ama ".

Creo que el valor de esta pregunta y esta respuesta está muy relacionado sobre lo que significa la pregunta de Jesús, ¿quién soy yo para ti? Quizás para alguno es un maestro muerto, que muchos escogen sus palabras en diferentes ocasiones, sociales, políticas y hasta religiosas, pero como dijo el apóstol Santiago: "La fe en nuestro Señor si no se traduce en obras, está completamente muerta". Stgo. 2, 17.

Ahora bien, si yo respondo como Pedro: "Tu eres el Mesías" Es porque yo creo en un Cristo vivo y en su promesa. Esta respuesta de Pedro tuvo que ser purificada de "cositas" que para el eran importantes. A medida que seguía a Jesús, se dio cuenta de las palabras de Cristo: "el que quiera venir conmigo que renuncie a si mismo que cargue con su cruz (cruz que no hay que inventarla viene sola) y que me siga... el que pierda su vida por mí y el evangelio la salvará". Mc. 8, 35.

Hay una gracia que hay que pedir al Señor, cuando lo quieres seguir, es su humildad, el profeta Isaías dice: "El Señor me ha hecho oír su palabra, yo no he opuesto resistencia, ni me he echado para atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban. no aparté mi rostro de los insultos..., " Isa. 50, 7 Si desean un ejemplo claro, hace unos meses los obispos, sacerdotes y pueblo creyente de Nicaragua, salieron a protestar, algunos fueron muertos, otros golpeados insultados y calumniados, por pedir justicia, libertad y compasión, ellos cargaron la cruz, con humildad, sabiendo que: "El Señor les hará justicia" Isa. 5,7 .

Acerquémonos con fe a su divina presencia en la Eucaristía, para cultivar una relación personal con él purificando muchos afectos desordenados y expresando con humildad:" Señor a quien iremos...Tu eres el Mesías, mi Salvador y mi ayuda; en ti confiamos. Amen

Reflexiones -  9 de Septiembre de 2018

Jesús mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Efetta!". Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad. Mc. 7, 35

Quisiera detenerme en las frases del evangelio de este domingo: "Se le abrieron los oídos, se le soltó la lengua y empezó hablar..."

Nos conmueve la sensibilidad de Jesús hacia este sordomudo que vivía en tierra pagana, Jesús no lo bendice como le pedían, sino que lo toca, le devuelve la salud y lo reintegra a su comunidad.

La pregunta seria: ¿Que les dice a los hombres y mujeres del milenio este milagro?

Vivimos en un mundo que le llamamos el mundo de las comunicaciones. Sin embargo, me decía un profesional de la medicina, "que tanta información a veces nos produce una saturación informática y una adición, que nos impide escuchar al otro" y también escuchar lo que nos dice el Señor, a través de la oración y percibir las necesidades del prójimo.

Otro gran reto es que además de no escuchar tenemos la incapacidad de comunicarnos, esto se nota en algunas parejas casadas, se ve en la relación de los hijos con los padres, y se nota también en relaciones dentro de la Iglesia, hermanos que se ven semanalmente y comparten "un mismo banco en la Iglesia por años y a veces ni se conocen.." y por supuesto todo eso afecta lo que llamamos la Nueva Evangelización, que al fin y al cabo significa "escuchar al hermano , consolarlo con las palabras de Cristo, y actuar". ¿Pero cómo lo vamos a hacer si a veces no los conocemos?

Este domingo al recibir el Cuerpo de Cristo, pudiéramos preguntarnos, ¿qué es lo que a veces nos impide escuchar al Señor que nos habla a través del hermano? y también ¿qué es lo que tiene trabada nuestra lengua para consolar?, quizás es la escucha solamente de mis problemas, pero recuerda: El sufrimiento tiene un valor redentor cuando se asemeja al valor redentor de Cristo sufriente. Si algo no nos permite escuchar y consolar con palabras de esperanza al necesitado, entonces deberíamos meditar sobre la Fe y la Esperanza cristiana. A veces necesitamos ser más selectivos en la recepción y saturación de la información tecnológica y más humildes para escuchar en silencio la voz del Señor, a través de la oración, su palabra, tu familia, tu comunidad y por supuesto ponerla en práctica. Amén

Reflexiones -  2 de Septiembre de 2018

Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que si lo mancha es lo que sale de dentro... las intenciones malas, robos, adulterios, codicia, difamación, orgullo desenfreno y envidia. Todas estas maldades manchan al hombre y la mujer. Mc. 7, 22-23.

Estaba leyendo un libro en que el autor narraba ejemplos sobre la incoherencia entre lo que se piensa y se vive. Me llamó la atención como a veces nosotros reflejamos esa incoherencia en nuestra relación de amistad, social, política, y religiosa. Al final el autor del libro hace un llamado a ser coherentes entre lo que piensas y tu vivencia de fe en tu relación con el prójimo.

En las lecturas de este domingo, el apóstol Santiago también nos exhorta a la coherencia cristiana utilizando como símbolo a dos personas desamparadas de su época, la viuda y el huérfano abandonado Hoy el campo se puede ampliar en obras de justicia, como dice el Papa Francisco: “...con el anciano solo y descartado".

Hace días leía la historia de un anciano que escribía por facebook mensajes de compasión y esperanza. Decenas de personas le enviaban mensajes diciéndole: ¡Profundas palabras, me impactó su inspirador mensaje!, ¡like! Pasaron los días y el señor no se comunicaba y una señora que vivía cerca de su casa, pasó para saber por qué no escribía, y se encontró que el señor había muerto solo, hacía varios días... La reflexión que te viene a la mente es la frase de Santiago: "Pongan en práctica la palabra de Dios sembrada en ustedes y no se limiten a escucharla".

Stgo.1, 22. La fe cristiana es amor coherente que se traduce en obras de justicia y misericordia, de lo contrario caemos en la incoherencia de vivir una fe superficial y de apariencias, pero sin compromiso, como decía el Señor: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mi” Mt. 15, 8-9. Recuerda: "que allí donde está tu tesoro allí estará tu corazón". Mt. 6,21

Pidamos al Señor en la Eucaristía que nos haga coherentes con el mandamiento
del amor: "Amando a Dios con todo el corazón, el alma y la mente y al prójimo como a ti mismo".

Deseo recordarles que este sábado 8 es la fiesta de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre Patrona de Cuba. ¡Virgen de la Caridad ruega por nosotros!

Reflexiones -  26 de Agosto de 2018

"Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabra de vida eterna... tú eres el Santo de Dios". Jn. 6, 69

El Evangelio de hoy nos invita a reflexionar sobre la búsqueda y el seguimiento del Señor que nos amó primero.

Que bien lo expresó Pedro en este Evangelio: "Jesús tu eres el Santo de Dios'.

Pedro manifiesta el único camino que tenemos para conocer al Señor, sus palabras, sus hechos, sus ideales y sus exigencias en el seguimiento.

"Jesús tu eres el Santo de Dios". Porque en ti Señor se nos revela al Dios vivo y verdadero, poderoso, pero también pobre, es el hijo del hombre que no tiene donde reclinar su cabeza y sufre por amor. "Ustedes no me quitan la vida yo doy la vida por ustedes". Jn.10, 18

Jesús también nos enseña en este evangelio: "que nadie puede venir a Él, si el Padre no se lo concede", ¿que se requiere de los apóstoles y de nosotros? San Pablo nos habla "de una sabiduría escondida venida de Dios". 1 Cor. 1, 30, por supuesto para recibir esa sabiduría se requiere una gran pobreza de corazón ; y disponibilidad a los dones del Espíritu Santo (don de sabiduría), que sopla donde quiere, ahí está en la historia de la Iglesia, la vida de los apóstoles y de muchos santos, que fueron ejemplos en el seguimiento a Jesús pobre y humilde, en persecuciones y humillaciones, viviendo lo que esta Palabra nos enseña : "El Señor es nuestro Dios" Jos. 24,17.

Hoy en este siglo de tanta confusión decimos: "¿Señor a quien iremos?". En un ambiente de globalización de la superficialidad, donde se nos ve como "gente rara". En la Exhortación Apostólica Gaudete et exultate, el Papa Francisco expresa: "Alégrense y regocíjense" Mt. 5,12, les dice Jesús a los que lo siguen y son perseguidos o humillados. El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para lo cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. Desde el principio de la biblia estamos llamados a la santidad. Así se lo proponía a Abraham: "camina en mi presencia y se perfecto". Gen.17,1

Pidamos al Señor en la Eucaristía no solo imitarlo sino transformarnos en Cristo, "viviendo la gracia del bautismo”, llevando el mensaje de salvación no aisladamente sino como un pueblo que lo confiesa en verdad y le sirve santamente en la familia, en los trabajos, y en la comunidad: creyendo con una vida autentica "que Él es el Santo de Dios"

Reflexiones -  19 de Agosto de 2018

Quien come de este pan vivirá siempre. Jn. 6,58
El Señor nos sigue hablando del pan de vida en Cafarnaúm.

Hoy quisiera detenerme en la frase: "Vivirán para siempre". Dos veces en este texto Jesús nos habla del más allá que nos aguarda a todos los que comemos su cuerpo y sangre y creemos en El.

Es Jesús el que ilumina a través de su Cuerpo y Sangre el misterio de la muerte y la vida eterna, ¿pero que es la vida eterna? , en un mundo que como dice el P. Cantalamesa: "Ya casi no se habla de la vida eterna . Este debilitamiento de la idea de eternidad actúa también sobre los creyentes, disminuyendo en ellos la capacidad de enfrentar con valor el sufrimiento y las pruebas de la vida. Ese era el motor que impulsaba a los primeros cristianos a dar su vida por Cristo".

El que come de este Pan vivirá para siempre. El que come el cuerpo y la sangre de Cristo recibe la fortaleza espiritual, para nunca perder de vista que somos peregrinos, sino estamos convencidos, es muy difícil tomar decisiones a veces radicales, donde puede estar en juego hasta nuestra vida, un ejemplo los mártires de la fe, la burla de los que nos rechazan por nuestros principios, o la discriminación. Dice el apóstol Pablo: Nuestra angustia que es leve y pasajera nos prepara una gloria eterna. No tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles, lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno". 2 Cor. 4, 18.

Alimentarnos de Jesús el Pan de vida es un estímulo y aliciente para nosotros como comunidad peregrina y fortaleza para dar esperanza de vida eterna. Amen

Reflexiones -  12 de Agosto de 2018

Yo soy el pan que ha bajado del cielo. Jn. 6,41

En el contexto de Jesús Eucaristía, Jesús nos dice: "que él es el pan que da la vida". Si reflexionamos en la primera lectura encontramos al profeta Elías que después de predicar contra la idolatría de su pueblo y de los que tenían poder, fue perseguido y desafortunadamente como sucede casi siempre en esos casos todos lo abandonaron, sufriendo una profunda crisis existencial, quizás llegando a preguntarse ¿dónde está el Señor en todo esto?, sin embargo, en medio de la crisis se le aparece un ángel que le invita a alimentarse de pan. Recuperando sus fuerzas espirituales sube al Horeb a la montaña del Dios vivo y verdadero.

En la lectura anterior y en el evangelio encontramos dos actitudes, la de Elías que murmura contra Dios porque se siente solo, perseguido, abandonado, un gesto muy humano de reclamarle a su buen Padre Dios. Quien en un momento de cansancio, desesperación y dolor no ha exclamado: ¿dónde está Dios en todo esto? También te invito a reflexionar en los sentimientos de los coterráneos de Jesús, muchos de ellos creían conocerlo como el hijo del carpintero, por eso les era difícil entender su relación filial con su Padre Dios. Que conclusiones podemos sacar de estas actitudes, pues que la fe es un regalo de Dios. Así fue en la vida de Jesús, unos le veían resucitar a un muerto y decían: "este es el Hijo de Dios vivo y verdadero" y otros buscaban la forma de eliminarlo o les era indiferente.

En nuestra cultura hay muchos que dicen creer en el Señor, pero sin compromiso, son actitudes humanas que como dice el Papa Francisco: "Son humanas, pero no cristianas". La libertad humana es un misterio donde el ser humano constantemente tiene que responder a la gracia de Dios optando con fe por Jesús el Pan de VIDA para enfrentar las asechanzas del mal, o rechazando el estilo de vida cristiana, con todas las consecuencias de indiferencia, injusticia y dolor, que vemos todos los días a nuestro 0alrededor.

Recuerda hermano, Jesús el Pan de Vida es el único que nos trae el perdón del pecado de la indiferencia convirtiéndonos en solidarios ante el dolor y el sufrimiento de muchos hermanos.

No deseo finalizar sin recordarte que el mejor ejemplo de decirle SI al Señor lo encontramos en María, la madre de la fe. Este miércoles 15 celebraremos la Asunción de María elevada al cielo, ella es ejemplo de solidaridad. Les invito a rezar el rosario por todas las familias que sufren en nuestra comunidad y por la nueva evangelización.

Reflexiones -  5 de Agosto de 2018

Yo soy el pan de la vida: el que acude a mí no pasará hambre, el que cree en mí no pasará nunca sed. Jn. 6, 35

El Evangelio de este domingo nos sigue hablando sobre el pan de vida, pero la afirmación que hace Jesús de YO SOY, es en relación con una necesidad que tenían sus seguidores
y nosotros; "Señor danos siempre de este pan". Jesús hace una de las grandes definiciones, de para que el vino a este mundo. Jesús se identifica como el Pan que nos sacia el ansia y la sed de felicidad.

Siempre que leo el texto de Juan sobre el Pan de Vida me viene a la mente una frase de san Agustín: "Señor mi corazón estará inquieto hasta que no te encuentre a ti". Hoy muchos hombres y mujeres buscan a través de la tecnología la felicidad, otros lo hacen con diferentes adicciones buscando un minuto de felicidad y poniendo en peligro su vida y la de los demás

El Señor en el Evangelio nos invita a saciar nuestra hambre y sed de felicidad a través de la Eucaristía el pan de vida. Aunque tengamos problemas: "La Eucaristía...es un remedio y alimento también para los débiles: que nos sostiene en nuestro caminar:" Papa Francisco. Jesús entra en nuestras crisis y nos hace purificar nuestras intenciones para tomar las mejores decisiones. Me decía una señora viuda: "si no fuera por la Eucaristía y por esos ratos delante del Santísimo Sacramento, no sé qué hubiera sido de mi vida". Esta señora viuda tuvo la sabiduría del Espíritu Santo de acudir a Jesús el Pan de vida para llenar esa necesidad de consuelo, paz, y esperanza que tanto necesitaba al perder su esposo, ella también descubrió a través de la fe, el "amor incondicional de Jesús " en los momentos de soledad, ayudándole a enfrentar su momento difícil con fe y esperanza cristiana.

Presentemos delante del Señor en la Eucaristía dominical, nuestros anhelos de ser saciados del pan de Vida, y nuestra sed de felicidad, justicia y paz.

No quiero finalizar sin recordarles que mañana día 6 es la Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo en gloria, a él sea la soberanía y el dominio, por los siglos de los siglos. Amen

Reflexiones - 29 de Julio de 2018

“...tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer..." Jn. 6, 13

En el Evangelio de Juan, Jesús alimenta a más de cinco mil personas, sin contar mujeres y niños, y sobró y mandó que lo recogieran para que no se desperdiciara... Jesús nos invita a reflexionar a los que vivimos en un ambiente de desperdicio que hasta las sobras de pan cuentan... recuerda: no muy lejos de nosotros con lo que tú y yo arrojamos a la basura, se alimentaría a niños y ancianos, librándolos de la muerte....

Pero vamos al punto que deseaba reflexionar brevemente en este evangelio.

Lo primero que me llamó la atención es la actitud de Jesús, que se interesa "por las necesidades de los que lo seguían", al Señor no le es ajeno nuestras necesidades materiales, por eso primero se preocupa porque "coman" y después que sacian su hambre, él quiere llenarles el "hambre espiritual", y les ofrece el Pan de Vida Eterna. 'Yo soy el Pan vivo que ha bajado del cielo, el que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en el " Jn.6, 53- 55. Sin embargo "ironías de la vida" cuando Jesucristo el que los alimentó les quiere dar "el Pan de Vida Eterna", entonces lo quieren convertir en 'un rey temporal". Desafortunadamente no habían entendido el signo del verdadero "Pan de Vida". Pero, atención, a nosotros nos puede suceder lo mismo, cada domingo comemos el Pan de Vida, la Eucaristía y a veces se nos olvida pedirle al Señor en la oración, “tener sus mismos sentimientos”.

Jesús el Pan de Vida nos ayuda a educar nuestros sentimientos, recuerda: cuando nuestros sentimientos son educados por el Señor, cambiamos nuestro enfoque y servimos más al prójimo, cuando esto no sucede "gateamos".

Pidamos a Cristo pan de vida que nos SENSIBILICE para servir a los demás, “y que todo me interese, y nada me sea ajeno". Que me interese mi familia y si soy político mi país, los ancianos, su soledad, los jóvenes, la calidad de vida y la seguridad en los barrios, y por supuesto mi Iglesia, la evangelización y mi comunidad.

Reflexiones - 22 de Julio de 2018

En aquel tiempo los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces les dijo: "Vengan conmigo a un lugar para que descansen un poco.... Al desembarcar, Jesús vio una multitud y tuvo compasión de ellos, porque estaban como ovejas sin pastor". Mc. 6,31; 35.

Llegó el verano tiempo de vacaciones, tardes soleadas que invitan a cargar energías para comenzar llenos de alegría dentro de pocas semanas el trabajo pastoral.

También en el Evangelio de este domingo los discípulos regresan de su trabajo misionero. Comunican a su maestro y Señor su experiencia vivida, como lo experimentamos nosotros en la tarea de evangelizar en nuestra parroquia. Que alegría habrá sentido el Señor al oír" que la buena noticia del Reino era acogida" y que sus amigos llevaban sus enseñanzas.

Sin embargo, hay algo que destacar en este evangelio y es que Jesús también se preocupaba por el bienestar espiritual y la salud de sus amigos para que recuperen su "balance", en el trabajo apostólica. "Vengan a un lugar aparte a descansar". Como vemos no era irse de vacaciones a un viaje extenuante y agotador sino "ganar en calidad de vida". "Yo he venido para que ustedes tengan vida en abundancia". Jn. 10,10.

Jesús les invita a descansar y prepararse, espiritualmente para llevar la buena noticia del Reino a su pueblo con compasión, "tuvo compasión de su pueblo".

Las épocas cambian, hoy vivimos en el mundo de la tecnología, pero la necesidad de Dios y de su palabra de consuelo es la misma. Cuando el ser humano no tiene como valor absoluto a Cristo, "anda como oveja sin pastor", a merced de "falsos ídolos", que no llenan el vacío de Dios. Por eso como enviados del Señor estamos llamados a asumir nuestro liderazgo con creatividad, como dice el Papa Francisco en (Misericordiae vultus): "Tengamos compasión como Jesús, que curo lo enfermos, alimentaba al hambriento, sobre todo los signos que hacía con los pecadores, los excluidos, porque todos ellos llevaban el distintivo de la misericordia".

"Ya no temeran ni se espantarán y ninguno se perderá". Jerem. 23, 3.
Termino con estas frases del Papa: "que en nuestras parroquias ...y movimientos donde quiera que haya cristianos, los necesitados encuentren en ellos un oasis de misericordia."