Reflexiones - September 17, 2017

...los últimos serán los primeros, y los primeros los últimos. Mt. 20, 16

El Evangelio de hoy nos presenta al Señor como el propietario bondadoso.

El propietario es Jesús que nos llama a trabajar por su Reino, que es la viña, la paga es la recompensa de nuestra Salvación.

Permíteme explicarte que este Evangelio fue escrito para cristianos que procedían del judaísmo. Se hace énfasis en que "todos somos pueblo de Dios", y es ahí donde cambia la perspectiva del A. T, del pueblo elegido, ahora todos los convertidos, israelitas y paganos se convierten en pueblo de Dios, por la gracia de Jesucristo nuestro salvador.

Se puede ver también este Evangelio como una catequesis para que los israelitas convertidos, acojan en la comunidad a los nuevos paganos convertidos a la fe cristiana, y una respuesta a los fariseos, que no aceptaban que Jesús acogiera a publicanos y pecadores.

En ese sentido de conversión hay que entender también la parábola de "los obreros contratados al final de la tarde", ellos eran los pecadores, "los contaminados, según la ley", los que no contaban dentro del pueblo de Israel, pero que "abrieron su corazón, y se convirtieron al mensaje de Salvación de nuestro Señor Jesucristo, y "al final de la tarde reciben la misma recompensa de la Salvación".

¿Nosotros que enseñanza podemos sacar en esta parábola del Reino?

La enseñanza es: Que todo es gracia, regalo de Dios. "Los últimos y los primeros", reciben la recompensa de la Salvación, cuando, "creen en Cristo, y en Aquel que lo envío para nuestra salvación ". Catec, # 161. Trabajar en su viña es tener fe, "y combatir el buen combate, conservando la fe, y la conciencia recta ..." Catec. #162, no importa si comenzaste a caminar en los caminos del Señor, "en la mañana o al atardecer", lo que importa es ser “fiel a la gracia de Dios, y su generosidad". En la Salvación que nos regala el Señor, no hay "señorías”, “el Señor no hace acepción de personas”, lo que cuenta es que seamos humildes de corazón para acoger su invitación, al cambio de vida. Amen.

Reflexiones - September 17, 2017

¿Cuántas veces tengo que perdonar? Mt. 18,21
En el evangelio de esta semana Jesús nos habla sobre el perdón.

Vivimos en un mundo donde reconocer nuestras faltas y pedir perdón por ellas, va desapareciendo de nuestro vocabulario, lo más que escuchamos en algunas personas es “I’m sorry”, pero “I’m sorry, ¿y qué más? Tenemos que ser capaces de admitir que fallamos y pedir perdón, con una sincera disculpa, no hay reconciliación sino desalojamos actitudes defensivas, que lo vemos a todos los niveles, y nos impide admitir nuestros pecados y también refuerza los resentimientos, hacia el prójimo.

¿Qué es lo que nos impide perdonar? Bueno en el Catecismo de la Iglesia # 1865 nos habla de los pecados capitales, y enumera el pecado de soberbia: " es el pecado que oscurece la conciencia y corrompen la valoración concreta del bien y el mal".

Si mi hermano me ofende, ¿cuantas veces tengo que perdonar? Hasta siete veces Creo que, en algunos ambientes actuales, ni siquiera una vez se perdonaría, pero esas actitudes traen mucho dolor afectivo y espiritual. Es por eso que Jesús nos dice que no hay límites para el perdón. El perdón es nuestra sanación espiritual, está dentro del plan de nuestra salvación.

También la persona que perdona y admite el error, recibe paz y alivio espiritual, porque está asociándose a la redención de Cristo, cuya generosidad, y acogida no tiene límites, es infinita. Me decía un especialista de la medicina, católico práctico, "que en su experiencia
profesional una buena Confesión, "nos reconcilia afectiva y espiritualmente, con el hermano y con el Señor ".

Te invito a rezar despacio esta semana al recibir la Sagrada Eucaristía el Padre Nuestro, y detenerte a reflexionar en la frase: "perdona mis ofensas, como yo también perdono al que me ofende". Esta oración puede ayudar también a "restaurar muchas heridas familiares y comunitarias". Amen.

Reflexiones - September 10, 2017

"Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas Si te escucha, habrás salvado a tu hermano..." Mt. 18,15

Esta frase de Cristo se enmarca dentro de lo que llamamos la corrección fraterna, es una enseñanza de las primitivas comunidades que se formaban alrededor de los discípulos de Cristo. Estas comunidades la formaban diferentes grupos. con diferentes culturas, algunos provenían del mundo pagano, y por supuesto las tensiones y los enredos, no eran ajenas a la realidad comunitaria, que se pueden repetir en la actualidad.

A la luz del Evangelio podemos ver que, en la mayoría de los conflictos, comunitarios y sociales hay una ausencia de la presencia del Señor, y de compasión. Ya en la segunda lectura se nos dice: No tengas con tu prójimo otra deuda que la del amor mutuo ...pues quien ama a su prójimo no le causa daño a
nadie” Rom 13, 8.

Sabemos que en las relaciones humanas siempre hay fricciones, incomprensiones. El Señor en este evangelio nos invita a tener una relación positiva, que no busca la destrucción o el desvalorar al hermano, a veces hasta con mentiras y calumnias. Hay que practicar la caridad fraterna, con el que se equivoca, con el que no me simpatiza, o el que te hace "la vida un yogurt", en la familia, en el ambiente laboral y hasta comunitario, pero recuerda esos hermanos son tu prójimo, "que se yo lo que hay en el corazón y la mente del que me ofende”, también son hijos de Dios, y son "signo de como tu estás viviendo tu madurez en la fe".

El Papa Francisco nos dice: "Les exhorto a cuidarse con amor los unos a los otros.... es un camino exigente que requiere de nosotros "paciencia y misericordia", incluso en los ambientes descristianizados. Por esto envió Dios a su Hijo, para que el cargara sobre si nuestros pecados. Seamos tu y yo mensajeros y testigos de la infinita bondad del Padre".

Aquí te dejo con estas frases para cuando recibas la Eucaristía: "Señor ayúdame a ser misericordioso con mi prójimo, como tú lo has sido conmigo. Dame la fortaleza espiritual, para siempre disculpar al hermano que me ofende, y a los que he ofendido de pensamiento palabra y obra., aprender como dice el Papa: "a pedir perdón al prójimo", y arrepentidos ir a la Confesión".

Reflexiones - September 3, 2017

"Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas Si te escucha, habrás salvado a tu hermano..." Mt. 18,15

Esta frase de Cristo se enmarca dentro de lo que llamamos la corrección fraterna, es una enseñanza de las primitivas comunidades que se formaban alrededor de los discípulos de Cristo. Estas comunidades la formaban diferentes grupos. con diferentes culturas, algunos provenían del mundo pagano, y por supuesto las tensiones y los enredos, no eran ajenas a la realidad comunitaria, que se pueden repetir en la actualidad.

A la luz del Evangelio podemos ver que, en la mayoría de los conflictos, comunitarios y sociales hay una ausencia de la presencia del Señor, y de compasión. Ya en la segunda lectura se nos dice: No tengas con tu prójimo otra deuda que la del amor mutuo ...pues quien ama a su prójimo no le causa daño a
nadie” Rom 13, 8.

Sabemos que en las relaciones humanas siempre hay fricciones, incomprensiones. El Señor en este evangelio nos invita a tener una relación positiva, que no busca la destrucción o el desvalorar al hermano, a veces hasta con mentiras y calumnias. Hay que practicar la caridad fraterna, con el que se equivoca, con el que no me simpatiza, o el que te hace "la vida un yogurt", en la familia, en el ambiente laboral y hasta comunitario, pero recuerda esos hermanos son tu prójimo, "que se yo lo que hay en el corazón y la mente del que me ofende”, también son hijos de Dios, y son "signo de como tu estás viviendo tu madurez en la fe".

El Papa Francisco nos dice: "Les exhorto a cuidarse con amor los unos a los otros.... es un camino exigente que requiere de nosotros "paciencia y misericordia", incluso en los ambientes descristianizados. Por esto envió Dios a su Hijo, para que el cargara sobre si nuestros pecados. Seamos tu y yo mensajeros y testigos de la infinita bondad del Padre".

Aquí te dejo con estas frases para cuando recibas la Eucaristía: "Señor ayúdame a ser misericordioso con mi prójimo, como tú lo has sido conmigo. Dame la fortaleza espiritual, para siempre disculpar al hermano que me ofende, y a los que he ofendido de pensamiento palabra y obra., aprender como dice el Papa: "a pedir perdón al prójimo", y arrepentidos ir a la Confesión".

Reflexiones - August 27, 2017

Y ustedes ¿Quién dicen que soy yo? Mt.16, 15

En el evangelio de esta semana Jesús, les pregunta a sus discípulos sobre "que conocen de Él", y después a través de Pedro les da una encomienda de construir su Santa Iglesia.

Me gustaría detenerme brevemente, en esta frase de Jesús: ¿Quién dicen que soy yo?

No sé porque me imagino al Señor en uno de nuestros Mall, o en nuestras Iglesias haciendo esta pregunta, a modo de encuesta. En el caso de Pedro él respondió lo que la gente esperaba, y creía: "Dicen que eres Juan el Bautista, Elías, uno de los profetas..."

Sin embargo, Jesús hace una pregunta personal, "una pregunta que compromete, la vida y la salvación del ser humano". La respuesta se la da Pedro, que, "se hace dócil a la luz del Espíritu Santo", para que se manifieste la gloria de Dios: "Tu eres el Cristo el Hijo de Dios vivo". Si el Señor te preguntara: ¿Quién dicen que soy yo? ¿qué le responderías, en tu experiencia de fe?

Quizás para algunos la respuesta sería: "Jesús era un hombre bueno...pero sin comprometerme ...”. Para otros "un líder para sus derechos...", pero sin su estilo de vida: "de amar a los enemigos, negarse a sí mismo y cargar la cruz". Otros darán una respuesta más triste, respondiendo” con indiferencia", como enseña el libro del apocalipsis: "No son ni fríos ni calientes, ojalá fueran fríos o calientes" Apoc. 3, 15. Para otros quizás será una respuesta de una catequesis infantil recibida, hace años, pero en la actualidad es "pequeña" como decía Mons.: Román: "para un cuerpo y un alma adulta", con retos y con heridas sicológicos y afectivas, que han dejado huellas muy profundas a través de los años, y que buscan respuestas de fe adulta, para su sanación espiritual.

Para otros, gente sencilla "es el Cristo el Hijo del Dios vivo", son matrimonios, religiosas, jóvenes, alcohólicos anónimos, madres solteras...que quizás no salen en ninguno de nuestros medios de prensa, "ellos no son noticias", pero han reconocido "con profunda sabiduría y humildad cristiana", los caminos de Dios. "...reconocen que todo proviene de Dios... que todo ha sido hecho por él, nuestra vida, y nuestra fe. Y que todo es orientado hacia él". Rom 11, 34.

Digamos al Señor, al recibir la Eucaristía: "Tu eres el Cristo el Hijo de Dios vivo', y junto a Pedro y sus apóstoles, unidos a la Iglesia, evangelizar y llevar un mensaje de esperanza, y de salvación, reflejando lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas.

Reflexiones - August 20, 2017

"Mujer, que fe tan grande tienes. Que se cumplan tus deseos". Mt. 15, 28

Hoy el evangelio nos presenta la fe en Jesús, de una madre cananea o llamada también "siro fenicia", angustiada por la enfermedad de su hija.

Es importante destacar en este relato la súplica de la madre, cananea, una extranjera, que escucha de labios de Jesús expresiones fuertes: "solo he sido enviado a las ovejas ...de Israel". Hay que reflexionar el contexto en que se escribió este evangelio, para entenderlo.

En el Antiguo Testamento el nombre cananeo era designado a los paganos, que no pertenecían al pueblo escogido de Israel, también la palabra "perro", era usada para los extranjeros de forma despectiva para los que no compartían la fe en el Dios único y verdadero.

Sin embargo, Jesús acoge a esta mujer y con este milagro nos enseña su amor incondicional, universal para todas las razas y pueblos, solamente les pide Fe.

Un ejemplo que podemos sacar para nuestra vida cristiana, es la fe de esta mujer, frente a los obstáculos que se le presentaban, no se desanimó, sino que insistía como dice Efesios: Sean constante en rezar y suplicar, en toda ocasión... Efes. 6, 18. Esa constancia de orar, sin desanimarse, llegó al corazón de Jesús que exclamó: "Mujer que grande es tu fe". Se me ocurre compartir esta pregunta: ¿Puede decir el Señor lo mismo de nuestra fe?

Otra enseñanza es, la sensibilidad de aquella mujer hacia la necesidad del prójimo. La fe nos hace ser desprendidos, tener los ojos abiertos para ver la necesidad de los demás, alguno dirá: -era su hija, sí, pero a veces esa falta de fe nos hace ser egoístas, y puede cegarnos, y no ver las necesidades, aun de los que están cerca de nosotros...".

No quisiera terminar sin dejar de invitarte a que esta semana reflexiones sobre la actitud de pobreza espiritual, de esta madre cananea, “necesitada de la misericordia del Señor". Quizás esta mujer había escuchado estas palabras del Cristo de la fe:" Pedid y recibirán...Busquen y hallarán..., tocad y se les abrirá." En esa tarde hermosa, que, por cierto, no sé porque se me ocurre que fue una "tarde", allí se encontraron, "la pobreza de un alma necesitada y el amor incondicional, del Corazón de Jesús, rico en misericordia". Allí la Cananea encontró no solo el milagro para su hija, sino su Salvación, "mujer que grande es tu fe".

Reflexiones - August 13, 2017

¡Animo! soy yo, no tengan miedo. Mt. 14,27

En el Evangelio de este domingo, Jesús responde a nuestra condición humana, "el miedo a los imprevistos de la vida".

Hace unos días una señora me decía: "a veces le tengo miedo a la vida, porque uno hace planes y tiene sueños, y después aparecen tormentas familiares que nos cambian nuestros planes, sin embargo, "mi antídoto", contra el miedo es mi oración diaria, donde pongo mi confianza en Jesús, y él me dice: "no tengas miedo'.

Hoy Jesús también le dice a sus apóstoles y a nosotros "no tengan miedo ", porque él conoce nuestra condición humana, nuestra limitación, nuestros desánimos, a veces afectivos, y sicológicos ante la vida, pero
Jesús asumió nuestra condición humana, menos en el pecado, "para darnos vida en abundancia". Jn. 10,10

En el Evangelio hay una invitación del Señor a Pedro, pese a sus "limitaciones de fe”, “para caminar, sobre las aguas tormentosas". Ahora ¿dónde está Pedro? Hoy, Pedro somos tu y yo, llamados a encontrar al Señor "en las tormentas de cada día", puesto nuestros ojos en él, y orando con fe, “nos metemos en la tormenta", haciéndonos consientes de las necesidades y los temores de los otros.

Nuestros hermanos sufren, sobre todo las personas de la tercera edad, los enfermos, y muchas madres solteras, y parejas con problemas matrimoniales, solas abandonadas. Ellos viven en la tormenta de la vida, y esperan "que alguien les ayude a enfrentar la tormenta, con fe, y esperanza, dándoles ayuda y amor".

Al fijar tus ojos en Jesús, a veces puedes descubrir "muchas tormentas en tu hogar, tu comunidad, en la sociedad, y en tu vida". Pero también escuchar las palabras de Jesús, "ánimo ", no tengas miedo, yo he vencido al mundo'. Ese es el mensaje que tenemos que llevar al mundo, animo, alegría, y esperanza cristiana.

Pidamos al Señor en la Eucaristía y en nuestra vida de oración, sentir paz y llevar paz y ánimo, a través de un buen consejo, y de la lectura de la palabra de Dios, al necesitado, y sobre todo recordarles: "que en tiempo de tormentas no se toman decisiones, pues podemos hundirnos, como Pedro, hay que mantener la mirada de la fe, fija en Jesús, que nos alienta y nos da la calma. ¡Adelante, soy yo no tengan miedo!

Reflexiones - August 6, 2017

Este es mi Hijo amado, escúchenlo a Él. Mt. 17, 5

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de la Transfiguración del Señor

En los tres evangelistas Mateo, Marcos, y Lucas; encontramos este pasaje de la Transfiguración, esto indica la importancia de este pasaje.

Quisiera reflexionar sobre él, porque de esta manifestación. En primer lugar ¿quién es Jesús? Desde la nube símbolo del misterio de Dios, él nos revela” a su Hijo muy amado". Sabemos cómo, nos dice Juan, que Jesús es el Verbo Eterno del Padre. Jesús también nos lo manifiesta: " mi alimento es hacer la voluntad del Padre".

Hacer la voluntad del Padre lleva a Jesús hasta el extremo de morir por obedecer el plan de salvación. Si Abraham por hacer la voluntad de Dios se le prometió una descendencia "más numerosas que las estrellas del cielo". A Jesús por su amor obediente, el Padre le concede una descendencia infinita, que somos tu y yo por el bautismo.

Ahora la pregunta sería, ¿escuchamos a Dios en este mundo de tanta "soldera espiritual?". Que querría decirme Dios con esta frase: "escúchalo a Él". ¿Hay algo que el desea que yo escuche?

En los apóstoles escúchenlo a Él, significaba hacer su voluntad, "cargar con la cruz".
Por eso Iban a Jerusalén, ¿a que los honren? ¿a que los aprecien? ¿a que los distingan?, no, escuchar a Jesús es hacer su voluntad, es intimar con El. Dicen que un día se le apareció Jesús a Sta. Catalina de Siena y le ofreció dos coronas una de rosas, y otra de espinas, y le dice Jesús: coge la que tú quieras.”, y Sta. Catalina le mira y le dice: "Señor yo quiero la tuya”. Y le da la corona de espina. "Que hago yo con una corona de rosas si mi Señor y mi Dios la tiene de espinas”, ¡un bello ejemplo de finesa espiritual!

Pidamos al Señor en la Eucaristía escuchar su invitación a bajar con fe, a la Jerusalén de nuestra cotidianidad, aceptando la cruz, y las espinas de cada día, en el amor y el servicio a todos mis hermanos y hermanas. Amén

Reflexiones - July 30, 2017

El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo. Mt. 13,44

En este domingo el Señor nos sigue hablando en Parábolas del Reino de Dios.

Quisiera en este día detenerme en la palabra Reino de Dios. ¿Qué significaba el Reino para Jesús? Para Jesús el Reino era lo que se recibía, ej. "era un tesoro", pero había que buscarlo con fe.

También se parecía a "la Red, que los pescadores echaban al mar y recogen todo tipo de pescados...". Estos ejemplos eran enseñados por Jesús para despertar la fe en el Reino.

La fe de Jesús no era un poder mágico, sino una libre decisión del hombre y la mujer a favor del Reino. Como vemos en estas parábolas siempre se buscaba una transformación de la mente y del corazón, como decía el Señor: " Buscad primero el Reino de Dios, pongan en el su corazón". Mt.6, 13. " porque donde está tu tesoro ahí estará tu corazón". Mt. 6, 19-21

Esta fe que nos pide Jesús en su Reino, es una re-orientación radical de nuestra vida, de nuestras prioridades. La fe en el Reino de Dios es sinónimo de lo que tú y yo creemos y esperamos. La fe no puede ser "ideas", conocimientos que "suenan bien”, pero que, si no pasan el "Text" de la compasión por el prójimo, se queda la fe en "bellas ideas". No es posible una verdadera fe y esperanza en el Reino de Jesús sin la praxis de la compasión, y el compromiso cristiano.

Unas buenas preguntas para este domingo serian. ¿Al servicio de quien esta puesta mi lealtad, y mi prioridad? ¿Es mi fe en el Reino de Jesús el tesoro escondido, que yo lo arriesgo todo por obtenerlo?

Pese a todas las miserias si, el Reino está aquí, porque el bien es más poderoso que el mal, y la verdad es más fuerte que la mentira. Cristo con su vida, muerte y resurrección nos enseña que al final, el bien y la verdad triunfarán. "Tengan fe yo he vencido el mundo". Jn.16,33

Pidamos al Señor en la Eucaristía, sensibilidad de corazón para hacer "una opción preferencial" por el Reino del amor y del servicio, entre los más pobres y necesitados, ese es nuestro "tesoro”, solamente necesitamos” abrir los ojos y el corazón para encontrarlo".

Reflexiones - July 23, 2017

Les propuso esta otra parábola: El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas...y vienen los pájaros a anidar en sus ramas. Mt. 13, 31-32

El Señor nos sigue hablando en parábolas del Reino de Dios, y dice: "que el que tenga oídos para oír que oiga".

Vivimos en un mundo de mucha extroversión, y mucho ruido que nos quitan la sensibilidad de saber escuchar, y sin embargo Dios transmite las 24 hora del día, a veces en cosas muy sencillas, una sonrisa, de un niño, la compasión de unos jóvenes; que dedican sus vacaciones a trabajar ayudando a construir viviendas para familias pobres en Centro América.

Nos cuesta trabajo aceptar que esa pequeña semilla de la fe, que recibimos en el bautismo pueda dar frutos., en un ambiente social donde lo que cuenta es lo grandioso. También en tiempos de Cristo, el pueblo de Israel sentía que cuando llegara el Reino de Dios, introduciría una nueva era de paz, poder, triunfo, y el símbolo era para ellos "los cedros del Líbano", con una altura de más de noventa metros, aves de todas las especies anidarían a su sombra.

Sin embargo, Jesús en esta parábola propone algo muy diferente, el Reino de Dios es semejante "a un grano de mostaza”, la más insignificante de todas las semillas.

¿Que nos quiere decir el Señor con esta insignificante semilla? Que el Reino de Dios, no es lo espectacular que nosotros esperamos, es exactamente lo contrario. La parábola de Jesús nos invita a encontrar esa semilla de la fe, pequeña a veces "insignificante”, en lo cotidiano de nuestra vida, en el sacrificio de un padre, y de unos hijos por sus padres, de la entrega de una religiosa... porque la semilla del Reino está dentro de nosotros, crece, pero no como "un cedro del Líbano;" crece, pero modestamente en la sencillez de nuestra vida.

Esta parábola puede hacernos también reflexionar sobre el cómo queremos a veces evangelizar, confiando en que se convierta en una "gran organización visible”, si así pensamos, quizás no hemos entendido el secreto de la semilla de mostaza y de la idea que Jesús tenia del éxito del Reino de Dios. El Reino de Dios se manifiesta en los pequeños cambios de nuestras actitudes, y conducta de un alma arrepentida, que tal vez nadie note, la caridad y compasión hacia el prójimo. Esas son las obras poderosas del Señor y no los grandes triunfos externos.

Demos gracias al Señor en la Eucaristía, "por el grano de mostaza del Reino de Dios, que crece silenciosamente en nuestra vida cotidiana."

Reflexiones - July 16, 2017

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron a Jesús: ¿Por qué les hablas en parábolas? Él les contesto: Porque miran sin ver, y escuchan, sin oír ni entender. Mt.13, 10;13

Estamos en un tiempo de verano, donde el tiempo de las vacaciones, y los planes con la familia, a veces no nos permiten reflexionar, sin embargo, sería bueno detenernos brevemente y preguntarnos que nos quiere decir el Señor en esta parábola de la semilla.

El sembrador es Jesús, la semilla es el mensaje de nuestra salvación, y esa semilla cae en diferentes terrenos, esos somos nosotros, a veces "terrenos pedregosos," con muchos obstáculos a la gracia de Dios, que no me permiten hacer cambios, y nos dice el Señor que: " por falta de raíz y de profundidad se secó la semilla ". Otra cayó entre las zarzas, " son las malas hiervas" que crecen y la ahogan. A veces pueden ser las malas compañías, los malos consejos, la presión social que también van ahogando " la gracia de Dios".

"La otra semilla cayo en tierra buena, y dio granos: cien, setenta ...El que tenga oído que oiga." ¿Quién es la semilla que cayó en tierra buena y da fruto? Esos son los que en nuestra comunidad recibieron la gracia de Dios, y se la comunican a los demás, evangelizando con fe, alegría, y esperanza.

Dan frutos en la comunidad del 30% 70 %...y agradecidos porque alguien, una catequista de pequeño, sembró la semilla de la salvación, en otros casos de adulto donde la semilla rompió la tierra del dolor, y sentiste la gracia que la semilla del Reino te trajo en tu conversión y sanación interior, es decir: "en la curación de muchas heridas afectivas que te impedían captar "cuanto el Señor te amaba".

La semilla sembrada por Cristo, también nos trae "una profunda paz interior". Ese es uno de los frutos de la semilla del Reino, solamente tenemos que dejar que el Señor rompa "nuestra tierra" de tentaciones obsesivas y de sentimientos de amargura y desolación". Hay que permitir que la Semilla del Reino de frutos, no sé si setenta, cien, y lo podemos lograr; a través del encuentro con Jesús en la oración, dejando que él tome control de tu vida, quitando " las zarzas" las barreras interiores, que te impiden que la semilla de frutos de vida eterna.

Vamos a pedir al Señor en la Eucaristía, que yo sea esa tierra fértil, que escucha y entiende lo que el quiere de mí, para dar frutos para su mayor gloria y bien de mi alma. Amen

Reflexiones - July 9, 2017

Vengan a mí los que están cansados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. ...aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraran descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera". Mt. 11, 30

La Iglesia nos presenta a Jesús que se preocupa por nuestras necesidades. Al Señor no le es ajeno nuestras fatigas y sufrimientos humanos.

En momentos de dolor a veces el ser humano no sabe dónde acudir, algunos acuden a la bebida...,
otros sienten un "vacío existencial” que les hace preguntarse ¿para que yo vine a este mundo, solo a sufrir y padecer?

Sin embargo, al Señor no le es ajeno nuestros agobios existenciales, "el asumió nuestra condición humana se hizo semejante a nosotros en todos menos en el pecado". Solamente pide de nosotros sumisión y obediencia.

Los judíos de la época de Jesús conocían muy bien la sumisión a la ley. Las prescripciones de la ley de Moisés era algo agobiante, pero sobre todo "el cumplimiento", para los marginados de la sociedad, las mujeres, los niños, los pecadores., él les dio la misma dignidad de respeto y amor. Como vemos en su vida, Jesús no rechazó la ley, sino que relativiza, las "tradiciones humanas" frente al mandamiento del "amor al prójimo". "No es lo que entra por la boca lo que mancha al hombre sino lo que sale de la boca es lo que lo mancha" Mt. 15,11. La misericordia del Señor humilla el corazón altivo y prepotente del ser humano, en cambio es el refugio del que no tiene adonde ir, y del que no tiene ninguna esperanza.

Jesús nos ve como una familia de hermanos que tienen a Dios como Padre amoroso.

Jesús no nos mira desde lo alto del poder, sino desde nuestra miseria, desde nuestro pecado y marginación, y nos invita a nosotros como bautizados, a permitir que "el cansado y el agobiado”, nuestro prójimo, pueda encontrar en nosotros el descanso y la comprensión de Jesús. Todo esto se lo pedimos en la Eucaristía que vamos a recibir. Amen.

Reflexiones - July 2, 2017

"Quien diere, aunque sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa’. Mt. 10,42

La Iglesia nos sigue presentando en el Evangelio el seguimiento de Jesucristo.

Jesús nos pide absoluta lealtad y fidelidad a su persona, que se refleja en nuestra actitud hacia el prójimo, a veces pueden ser pequeños detalles, “un vaso de agua", pero en el contexto en que hablaba Jesús, tenía un profundo significado de vida. Jesús también nos quiere indicar en este evangelio que ningún trabajo, esfuerzo, sacrificio por el prójimo, aunque sea pequeño quedará sin recompensa, "la radicalidad evangélica" significa: "cargar con la cruz de cada día y seguirlo".

¿A qué cruz se refiere Jesús? Es asumir las dificultades de cada día. Desde que venimos a este mundo nos encontramos con dificultades y sufrimientos, pero te tengo una buena noticia. "Cuando cargas la cruz, tú no estás solo. ¡Cristo va delante! y a ti no te va a ocurrir nada que a Él no le haya ocurrido", y recuerda lo que él te dice: "Tened fe yo he vencido el mundo".

A veces se nos olvida que "el cielo se gana aquí". Por eso lo que hagamos aquí por el prójimo tiene tanta trascendencia". Hemos sido creados por Dios, somos hermanos de Cristo, somos familia de Dios, por eso el prójimo no puede ser indiferente para mí.

Ahora la pregunta seria, ¿cómo vamos a servir a Cristo en el prójimo?

Hay una virtud que nos ayuda en el seguimiento de Jesús, su humildad, sinónimo de: negarme a mí mismo cargar su cruz y seguirlo. Ese es nuestro "Social Security" que nos identifica como servidores de él y nos abre la puerta del cielo.

Le pedimos al Señor en la Eucaristía, tener los mismos sentimientos de sencillez y amistad que tuvo El, para "más amarlo y servirlo", a través del más necesitado, en concreto descubrir “su presencia en todo aquello que me santifica, esa es mi recompensa".

Reflexiones - June 25, 2017

"No teman a los hombres...No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma... Mt. 10, 27

Cuando reflexiono sobre este evangelio "no tengan miedo" recuerdo que esas palabras las decía nuestro querido papa san Juan Pablo II. en sus visitas apostólicas, en lugares donde el trabajo apostólico se hacía bien difícil, sin embargo, el repetía: "No tengan miedo".

En el evangelio de hoy ¿a qué se refería el Señor cuando nos decía: "no tengan miedo".?
Históricamente conocemos que cuando usted y yo tratamos de vivir la fe en Jesucristo, hay que pagar un precio, social, religioso. y hasta con la vida. Sabemos que, aunque no se da mucha información por los medios sociales, sufren nuestros hermanos en Siria, en los países fundamentalistas, también en Corea del Norte, China, África, etc. Estamos viviendo como dice el Papa Francisco: "la mayor persecución religiosa de todos los tiempos, con mártires de todas las edades".

Ya desde el principio los discípulos de Cristo fueron rechazados, perseguidos. El discípulo debe correr la misma suerte que el maestro. "No es el siervo mayor que su Señor". Mt. 10,24. "Alégrense cuando los persigan, insulten. alégrense porque su recompensa será grande en el cielo". Mt. 5,11.

Estas garantías eran el motivo de esperanza y la alegría de aquellos primeros cristianos. Sin embargo, más importante que la muerte del cuerpo es la muerte del alma. "El amor a Dios debe superar el temor a los hombres". Somos familia de Cristo el Hijo de Dios, estamos obligados a mantener la fe en El. No tengan miedo, el poder de Cristo, nos libera del miedo, "de los que tratan de quitarnos la libertad interior, con la marginación, la calumnia, y la manipulación ideológica y social", recuerda: "estos sufrimientos, también nos ayudan a crecer, nos purifican, y son fecundos porque participan del misterio de la salvación".

Tenemos una promesa del Señor que nos fortalece: "A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo". Pidamos al Señor en la Eucaristía, la fortaleza espiritual, para dar testimonio de Cristo crucificado como decía Pablo: El mensaje de la cruz es locura para los que se pierden; para los que se salvan es fuerza de Dios" 1 Cor. 1, 18, en mi vida social, laboral, familiar, y comunitaria.

Reflexiones - June 18, 2017

"El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día" Jn 6, 53

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de "Corpus Christi", o la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Esta fiesta proclama la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, con su cuerpo, sangre, alma, y divinidad.

En las lecturas de hoy reflexionaremos en el misterio del amor de Cristo, que se da como alimento de vida eterna.

En la primera lectura del Libro del Deuteronomio encontramos que el Señor les da el "el pan bajado del cielo", el maná, para su caminar por el desierto, hasta "la tierra prometida". Para nosotros la tierra prometida es "la Jerusalén celestial".

Pero también la Eucaristía es símbolo de unidad, ¡qué bien lo dice san Pablo!: "El pan es uno, y así nosotros , aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan" 1 Cor. 10,17. El mensaje después de dos mil años es: que la Eucaristía nos hace ser comunidad compartiendo, la fe en Cristo, y los valores cristianos, de respeto a la vida , defensa del matrimonio y la familia, unidos al Papa y al magisterio de la Iglesia, en un mundo de tanta confusión, y crisis de valores cristiano. La Eucaristía también nos invita a ser: "pan de vida para un mundo, que vive en un "profundo vacío existencial".

Para este mundo en que tú y yo vivimos, el Señor en el Evangelio nos dice: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo...el que come de este pan vivirá para siempre". Algunos piensan a veces solamente en la vida eterna, que, por supuesto es un regalo de Dios, pero aquí hay algo más, y es que cuando usted vive unido a Cristo, en la Eucaristía, ya usted empieza a participar de su vida divina, “y de su fuerza espiritual, que viene de lo alto ", para ayudarte a transformar el mundo, y ser constructor de un futuro mejor, el ejemplo lo tenemos en los santos, y santas, que fueron colaboradores del Plan de Salvación, con humildad, y paciencia heroica.

Te invito en esta semana a visitar el Santísimo Sacramento, y adorarlo. En la misa del domingo, disfruta el encuentro de amistad, y gratitud, con Cristo Eucaristía. pero también pregúntate, ¿compartes su amistad y alegría con otros.?

Reflexiones - June 11, 2017

"Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en El, sino que tengan vida eterna." Jn. 3,16

La iglesia celebra este domingo la fiesta de la Santísima Trinidad.

La primera lectura nos dice estas bellas palabras que salen de la boca de Dios al pasar por delante de Moisés: "Yo soy el Señor tu Dios, compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel”. Éxodo 34, 6 . Estas bellas palabras fueron manifestadas al pueblo de Israel, el pueblo de la revelación del Dios vivo y verdadero. También se le reveló a Abraham el Padre de la Fe.

Sin embargo, nuestro Dios y Señor que se manifestó a los patriarcas, a los profetas y al pueblo elegido como nuestro único Dios personal y trascendente, que no tiene ni principio ni fin, se nos revela en plenitud en la persona adorable de nuestro Señor Jesucristo, que es el Hijo eterno del Padre, "engendrado no creado, de la misma naturaleza que el Padre, y por quien todo fue hecho... Y se hace carne en el vientre glorioso de la siempre Virgen María, para nuestra salvación.

Es Jesús el que nos habla del misterio de Dios. Jesús nos dice: "El Padre y yo somos una sola cosa". Es Jesús el que nos ensena orar al Padre diciendo: “Padre Nuestro que estas en el cielo...” También es Jesús el que le va manifestando a los discípulos, quien es el Padre, y como vimos el domingo pasado al final de su vida terrenal, anunció que "el pediría al Padre que enviara al Espíritu Santo". Jn. 14,16, para evangelizar y llevar la buena noticia del Reino de Dios, bautizando "en el nombre del Padre del hijo y del Espíritu Santo". Mt. 28,19

TE invito en esta semana cuando hagas la señal de la cruz no solo al levantarte o acostarte sino durante el día, tomar conciencia, del poder transformador del amor de Dios en nuestra alma, que a través del Espíritu Santo nos va santificando y configurando a imagen de Cristo en comunión con su mente y corazón. "Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes". 2 Cor. 11 .

Reflexiones - June 2, 2017

"Ven, Dios Espíritu Santo, y envíanos desde el cielo tu luz, para iluminarnos...Sin tu inspiración divina los hombres nada podemos y el pecado nos domina ...". (Secuencia de pentecostés.)

La Santa Madre Iglesia celebra la fiesta de Pentecostés, hoy finaliza el tiempo litúrgico de la Pascua, y comenzamos a partir del lunes el Tiempo Ordinario.

Quisiera detenerme brevemente en lo que significa esta fiesta. Pentecostés significa "cincuenta" días después de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Hoy los cristianos celebramos la promesa de Jesús el Hijo de Dios, que nos envía el Espíritu Santo, para enriquecer nuestras comunidades y nuestras vidas con sus siete dones.

¿Qué es el Espíritu Santo? Es la fuerza que lo transforma todo, por ejemplo, a unos apóstoles cobardes los convierte en valientes mensajeros de la palabra de Dios, con entrega y abnegación.

Ese mismo espíritu ha sido derramado a través de los siglos en la Iglesia. "Porque todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu". 1 Cor. 12,13

Reflexionemos esta semana que significan los Siete Dones en nuestra vida:

Don de Sabiduría. Nos hace saborear con simpatía y convicción que Dios es nuestro Salvador, Redentor, y Santificador. Nos hace sentir gusto por la oración, la Palabra de Dios, y la Eucaristía.

Don de Entendimiento. Se nos da a los cristianos para tener certeza de lo que creemos y enseña el Magisterio de la Iglesia, a la luz del Espíritu Santo, y " ser coherentes con lo que creemos".

Don de Consejo. Muy relacionado a la virtud de la prudencia, para discernir y tomar decisiones, con recta intención.

Don de Fortaleza. Es una fuerza especial para "dar esperanza, y llevar a Cristo adonde los otros dicen no se puede". Así fueron los santos, capaces de resistir y dar hasta su vida, con la fortaleza del Espíritu Santo.

Don de Ciencia. Este don nos ayuda a distinguir el mal espíritu del buen espíritu, lo cierto de lo falso, el "trigo y la cizaña", "la luz y las tinieblas', comenzando en nuestra vida.

Don de Piedad. Este don nos ayuda a sentir un profundo cariño por las cosas del Reino de Dios. Nos mueve a sentir amor por la Santísima Virgen María, el Rosario, la devoción a la Divina Misericordia, y el Santísimo Sacramento.

Don de Temor de Dios. Es un don de cariño, respeto, adoración, donde nos lleva a sentir con esta frase: "Antes morir que abandonarte". "Porque el amor se debe poner más en las obras que en las palabras". San Ignacio.

Te invito en esta semana a reflexionar en la secuencia del Espíritu Santo... Sin tu inspiración Divina los hombres y las mujeres nada podemos, y el pecado nos domina... Amen (Secuencia)

Reflexiones - May 28, 2017

"...sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo". Mt. 28, 20

La Iglesia celebra la fiesta de la Ascensión de nuestro Señor Jesucristo. Hoy finaliza la vida histórica de Jesús junto a los apóstoles, para estar junto a su Padre Dios, el cual "le da el nombre sobre todo nombre”, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo y la tierra. y toda lengua proclame Jesucristo es el Señor, para la gloria de Dios Padre " Flp. 2, 10-11.

En este Evangelio de Mateo, encuentro tres reflexiones para este día.

En la primera reflexión Jesús se encuentra con los apóstoles antes de ir a la casa del Padre, durante cuarenta días, “manifestándoles que estaba vivo" y hablándoles del Reinado de Dios’. Hech. 1,3. Cuarenta días en el Pueblo de Dios, tenía un significado de intimidad, y de amistad, con el Dios vivo y verdadero,

ej. Moisés, los 10 mandamientos.

Sin embargo, aunque los apóstoles habían vivido esta experiencia de fe, algunos “se arrodillaron y lo adoraron, pero otros dudaban". Mt. 28, 17. En esta experiencia de duda y adoración estamos reflejado todos los seres humanos, "luz y tinieblas ", fe y duda, pero el Señor sigue a nuestro lado, no nos abandona, nos da su amistad.

En la segunda reflexión encontramos la Misión. "Vayan pues y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo…”, como dice el Papa Francisco: "Es una invitación del Señor a los discípulos a salir de sí mismo, e ir hacia las periferias, no solo las geográficas sino también a las existenciales, las del misterio del pecado, y del dolor, las de las injusticias, las de la ignorancia". Por supuesto ese mensaje es también para nosotros como Iglesia, "porque cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar y se encierra en "sus muros”, se enferma, y pudiera convertirse, en un narcisismo teológico, encerrada en sí misma sin dejarla salir...". Evangelizamos proponiendo el proyecto de Jesús: "con Cristo, con El y en El". (doxología de la Plegaria eucarística de la misa)

En la tercera reflexión tenemos la promesa de Jesús: "Sepan que yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo". Mt.28,20

Jesús se queda con nosotros en la Eucaristía, también se encuentra con nosotros en nuestra cotidianidad, del trabajo, la familia, en las alegría y penas, y en nuestra comunidad. Solamente espera de nosotros una respuesta de amor y entrega, incondicional, en la nueva evangelización.

Reflexiones - May 22, 2017

"El que acepta mis mandamientos y los cumple, ese me ama". Jn 14, 21

En el evangelio de hoy el Señor nos invita a cumplir sus mandatos, haciendo una opción preferencial por seguirlo a Él, y seguir su estilo de vida de entrega y amor.

Sabemos que por nuestra fuerza sería imposible seguirlo a Él, y hacer el bien. El Señor le dice a Pedro que debía seguirlo en el despojo: "Cuando eras joven tu ibas donde querías, pero cuando seas viejo extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevara adonde no quieras". Jn. 21, 18. Pero la pregunta seria. ¿De dónde podemos sacar las fuerzas espirituales? El evangelio nos invita a dejarnos guiar por el Espíritu Santo, el consolador, "el Espíritu de la verdad”, que habita en nosotros, por el Bautismo y la Confirmación.

Hermanos cuando nos damos a la tarea "de vivir según los valores de Cristo en el mundo" preparémonos a "padecer haciendo el bien" 1 Ped. 3, 16. Sin embargo el Señor nos promete que no estamos solos, el Espíritu Santo estará siempre con nosotros fortaleciéndonos con la cruz de cada día: "patíbulo para unos, idiotez para otros, ...para nosotros fuerza de Dios". Papa Francisco.

La invitación del Señor es que dejemos que el Espíritu Consolador tome control de nuestra vida, con sus cruces, dejando que el actúe.

Sabemos que la vida es dura , pero también sabemos que Cristo nos dejó el Espíritu Consolador , para que nos fortalezca en la vida espiritual , y así vencer las asechanzas del Enemigo, sin desesperarnos, "el Señor no nos dejará huérfanos", Jn. 14, 18. Quien ama a Cristo, tiene garantizado el amor del Padre , y la comunión del Espíritu Santo, a la hora de tomar decisiones; practicando el bien y evitando el mal, como dice el apóstol Pedro: "Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues mejor es padecer haciendo el bien , si tal es la voluntad de Dios , que padecer haciendo el mal." 1 Pedí. 3, 17.

Pidamos al Señor en la Eucaristía, el espíritu de discernimiento para practicar el mandamiento del amor, en el hermano necesitado de una palabra de aliento y de esperanza, y también en el acompañamiento de su soledad.

Reflexiones - May 14, 2017

Yo les aseguro el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores... Jn. 16, 12

Hoy las lecturas nos invitan a reflexionar sobre los dones y carismas de nuestra santa madre la Iglesia, fundada por Cristo, bajo el magisterio de los apóstoles.

Que bien lo dice la segunda lectura del Apóstol Pedro: "Somos estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamemos las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable" 1 Ped. 2, 9.

Por el bautismo todos somos hijos de Dios, y participamos del sacerdocio de Cristo, sacerdote, profeta y rey. Hemos nacido a una vida nueva, de las tinieblas a la luz.

Nuestra santa madre la Iglesia desde el comienzo empieza a irradiar la luz a todos los pueblos, "id por todo el mundo proclamando la buena noticia. "Quien crea y se bautice se salvará..." Mc. 16, 15.

Sin embargo, a medida que crecía la Iglesia junto a los apóstoles, también comenzaron ciertas dificultades entre la Comunidad de origen pagano, "porque no se atendían bien a sus viudas," algo muy importante en la primitiva comunidad cristiana, el pobre, el huérfano, y la viuda.

La comunidad de los apóstoles nos da una enseñanza de como "ser creativos en los retos de la nueva evangelización". Dice el Papa Francisco: " evangelizar es la vocación propia de la Iglesia. Ella existe para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios ..."

La comunidad primitiva supo adaptarse "a los signos de los tiempos”, a la nueva cultura, y también a las nuevas necesidades. Los apóstoles fueron "dóciles a la acción del Espíritu Santo ", y discernieron a través de la oración, los dones, carismas, y vocaciones de aquellos que fueran llamados del pueblo de Dios. "Estos siete hombres fueron presentado a los apóstoles, y ellos les impusieron las manos orando". Hecho. 6, 5, y salieron llenos del espíritu de sabiduría para servir, de forma humilde y sencilla, y sobre todo "aterrizando " la palabra de Dios a la cultura, y las necesidades de aquel pueblo que estaba siendo evangelizado. "Os lo aseguro el que crea en mí, también el hará las obras que yo hago, y aún mayores. ...",

No quiero finalizar este día de las Madres sin dejar de expresar el agradecimiento y nuestras oraciones por todas las Madres vivas, y por las Madres que están junto a la Virgen Santísima en el Reino de Dios.