COMUNIÓN – SAGRADA EUCARISTÍA

La Sagrada Eucaristía es el sacramento que completa la fase de ser cristiano.  Los que han recibido el sacramento del Bautismo pueden participar con toda la comunidad en el propio sacrificio del Nuestro Señor, por medio de la Eucaristía.

“En la Última Cena, en la noche en que lo traicionaron, Nuestro Señor instituyó el sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre.  Él hizo esto para perpetuar el sacrificio de la cruz para siempre hasta que Él regrese, y así confiarle a la Iglesia, el recordatorio de su muerte y resurrección: un Sacramento de amor, símbolo de unidad, lazo de caridad, un banquete “Pascual” en el cual se consume a Cristo, la mente se llena de gracia, y recibimos el compromiso de la gloria futura.”

La Eucaristía es “la fuente y cumbre de vida cristiana”.  Los otros sacramentos al igual que los ministerios eclesiásticos y obras de apostolado, están muy unidos a la Eucaristía.   La Sagrada Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, especialmente al mismo Jesús Cristo, nuestra Pascua.”  La Eucaristía es la culminación de las acciones de Dios santificando al mundo en nombre de Cristo y de la adoración que los hombres le ofrecen a Jesús Cristo, y por medio de Él al Padre en el Espíritu Santo.

Finalmente, por medio de la celebración de la Eucaristía nos unimos con la liturgia celestial y el anticipo a la vida eterna, cuando Dios será todo para todos.

En resumidas cuentas, la Eucaristía es la suma y resumen de nuestra fe: “Nuestra manera de pensar está sintonizada con la Eucaristía, y a su vez, la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar.”